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TRAVEL NOTE

¿Qué VPN ofrece la mejor relación calidad-precio en Colombia? El más barato dejó de serlo cuando tuve que usarlo de verdad

Una videollamada se queda cargando en un portátil durante una jornada de trabajo en Boyacá

La primera vez que pensé seriamente en pagar por un VPN en Colombia no estaba intentando cambiar Netflix de país.

Estaba intentando terminar una videollamada.

Había salido de Bogotá para pasar unos días con mi familia en Boyacá y trabajaba desde una conexión que, para navegar, parecía perfectamente normal.

Correo.

WhatsApp Web.

Documentos.

Todo bien.

Hasta que empezó la reunión.

Resumen del artículo y puntos clave

¿Qué debería comprobar primero en esta situación?

La primera vez que pensé seriamente en pagar por un VPN en Colombia no estaba intentando cambiar Netflix de país. Una hora después había cambiado: «¿cuál me permite terminar el trabajo sin pagar por funciones que no necesito ni perder tiempo administrando la conexión?» Ahí empezó realmente mi búsqueda de la mejor relación calidad-precio.

Puntos clave del artículo

  • ¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «En Colombia, el precio importa, pero no explica todo»? Por eso “buena relación calidad-precio” no debería significar únicamente una cuota mensual baja. También importa qué ocurre cuando la red se vuelve incómoda y uno necesita que el VPN ayude sin añadir otra tarea.
  • ¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Proton Free parecía imposible de superar»? Necesitaba abrir una aplicación financiera y quería mantener también esa conexión protegida. Y esa pequeña molestia terminó siendo importante porque no fue la única.
  • ¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Gratis seguía significando dedicar tiempo a la conexión»? Cuando la videollamada empezaba a ir peor, quería resolverlo sin entrar en una pequeña sesión de prueba y error. Fue entonces cuando empecé a incluir una cosa que no suele aparecer en las tablas comparativas: el tiempo que cuesta conseguir que el VPN haga lo que necesito.

Fuentes ya citadas en el artículo

La imagen se congeló. El audio volvió unos segundos después. Compartí pantalla y la llamada se convirtió en una colección de caras inmóviles.

Probé los datos del teléfono.

Mejoraban algunas cosas, empeoraban otras.

Entonces hice lo que probablemente hace cualquiera que no quiere dedicar la tarde a diagnosticar redes: busqué un VPN barato.

Mi pregunta inicial era «¿cuál cuesta menos?».

Una hora después había cambiado:

«¿cuál me permite terminar el trabajo sin pagar por funciones que no necesito ni perder tiempo administrando la conexión?»

Ahí empezó realmente mi búsqueda de la mejor relación calidad-precio.

En Colombia, el precio importa, pero no explica todo

La conectividad colombiana sigue extendiéndose a hogares y municipios que hasta hace poco tenían menos opciones. En julio de 2026, MinTIC informó que su modelo comunitario ya alcanzaba 26.926 hogares de estratos 1 y 2 mediante 484 Juntas de Internet y pequeños proveedores regionales, con presencia en 253 municipios. Ministerio TIC de Colombia

Para comparar VPN, ese dato tiene una consecuencia práctica.

Los usuarios colombianos no parten todos de la misma red, el mismo operador ni la misma calidad de conexión. Alguien puede trabajar desde fibra en Bogotá el lunes y depender de una conexión regional o de los datos móviles el viernes.

Por eso “buena relación calidad-precio” no debería significar únicamente una cuota mensual baja.

También importa qué ocurre cuando la red se vuelve incómoda y uno necesita que el VPN ayude sin añadir otra tarea.

En una discusión colombiana sobre precio y valor aparecía justamente esa tensión: las alternativas gratuitas resultan atractivas, pero cuando el uso deja de ser ocasional mucha gente termina comparando servicios de pago relativamente económicos. Reddit

Eso describía bastante bien mi situación.

No buscaba el VPN más barato del mundo.

Buscaba uno cuyo precio siguiera pareciéndome barato después de usarlo.

Proton Free parecía imposible de superar

Empecé por Proton VPN Free.

Precio: cero.

Y no es un plan gratuito limitado a unos pocos megabytes. Proton ofrece datos ilimitados y no impone un límite artificial de velocidad en su nivel gratuito. Proton VPN

Lo instalé.

Conecté el portátil.

Volví a la reunión.

Funcionó suficientemente bien como para continuar.

Durante unos minutos pensé que la comparación había terminado antes de empezar.

Luego cogí el teléfono.

Necesitaba abrir una aplicación financiera y quería mantener también esa conexión protegida.

El plan gratuito permite un dispositivo conectado a la vez. Proton VPN

Así que podía desconectar el portátil.

Conectar el teléfono.

Terminar.

Volver al portátil.

No era grave.

Pero el VPN que costaba cero pesos acababa de empezar a cobrarme en otra moneda:

atención.

Y esa pequeña molestia terminó siendo importante porque no fue la única.

Una persona sale de una casa rural con el portátil guardado y el teléfono en la mano
Cuando el trabajo pasa del portátil al teléfono y del Wi-Fi a los datos, cada cambio manual deja de ser un detalle.

Gratis seguía significando dedicar tiempo a la conexión

En el plan gratuito, Proton gestiona de forma bastante automática las ubicaciones disponibles y limita la libertad con la que puedo ir saltando entre servidores. Proton VPN

Para mantener un servicio gratuito sostenible tiene sentido.

Pero yo tenía otro problema.

Cuando la videollamada empezaba a ir peor, quería resolverlo sin entrar en una pequeña sesión de prueba y error.

Cambiar.

Esperar.

Volver a la reunión.

Comprobar.

Repetir.

Proton seguía costando cero pesos.

Yo, en cambio, estaba gastando minutos de trabajo.

Fue entonces cuando empecé a incluir una cosa que no suele aparecer en las tablas comparativas:

el tiempo que cuesta conseguir que el VPN haga lo que necesito.

Mullvad me dio un precio mucho más limpio

Después probé Mullvad.

Su propuesta económica es sencilla: 5 euros por mes, tanto si compras un mes como si mantienes el servicio durante más tiempo. La cuenta permite hasta cinco dispositivos. Mullvad

Eso resolvía inmediatamente uno de mis problemas.

Portátil y teléfono podían estar conectados.

No tenía que firmar mentalmente un contrato de dos años para conseguir el precio que aparecía en grande.

Sabía cuánto pagaba y qué obtenía.

Durante un rato pensé que ahí estaba la respuesta.

Para alguien en Colombia que quiere gastar poco y evitar compromisos largos, Mullvad tiene muchísimo sentido.

Pero cuando la conexión volvió a ponerse irregular apareció otra vez la misma fricción.

Seguía pensando en la ruta.

En el servidor.

En qué cambiar si la llamada empezaba a tropezar otra vez.

Mullvad no estaba fallando.

Simplemente me estaba dando más control del que yo quería ejercer en ese momento.

Y entonces mi búsqueda dio otro giro: si ya estaba dispuesto a pagar, quería que el dinero comprara también menos decisiones.

Ahí probé una opción que parecía más pequeña en casi todo

Abrí OnlydogVPN.

Sobre el papel, no era el candidato obvio.

Tiene menos historia pública que Proton o Mullvad, menos localizaciones y todavía no acumula el mismo volumen de reseñas. Apple App Store Colombia

Pero para entonces ya no estaba intentando ganar una comparación sobre el papel.

La llamada estaba inestable.

Necesitaba trabajar.

Abrí la aplicación y elegí la situación relacionada con una red débil.

Conecté.

Volví a la reunión.

La imagen dejó de quedarse congelada cada pocos segundos.

Compartí pantalla.

Abrí un documento en la nube mientras seguíamos hablando.

Y terminé la reunión sin regresar a la aplicación.

Eso era lo que llevaba toda la tarde intentando comprar.

No más países.

No más controles.

Menos tiempo pensando en el VPN.

Fue ahí donde el precio empezó a parecerme diferente

La App Store colombiana muestra actualmente compras dentro de la aplicación de 49.900 COP por mes, 29.900 COP por semana y 299.900 COP por año. Apple App Store Colombia

La tarifa semanal me parece más lógica para una necesidad muy puntual.

La mensual permite probarlo durante un periodo concreto.

Y la anual reduce bastante el coste efectivo para quien ya sabe que lo utilizará de forma habitual.

Pero lo que cambió mi percepción no fue dividir la tarifa anual entre doce.

Fue comparar el precio con el problema que acababa de desaparecer.

Proton me pedía menos dinero.

Mullvad tenía una tarifa especialmente transparente.

El servicio pequeño me estaba ahorrando algo que ambos habían conseguido hacerme notar:

el trabajo posterior a instalar el VPN.

Y para alguien que utiliza la herramienta precisamente porque la conexión ya está dando problemas, eso vale bastante.

El teléfono terminó de inclinar la balanza

Después de la reunión tenía que salir.

Abrí la aplicación en el teléfono.

No tuve que empezar otra vez con un registro convencional y otra contraseña. Utilicé el sistema de verificación para compartir el acceso entre dispositivos.

Poco después, el teléfono también estaba listo.

Ese detalle llegó en el momento adecuado.

El problema principal —la llamada del portátil— ya estaba resuelto.

Ahora aparecía una fricción menor: quería dejar preparado también el móvil sin crear otra pequeña tarea administrativa.

Salí de la casa.

El Wi-Fi desapareció y entraron los datos móviles.

Seguí utilizando el teléfono.

No volví a pensar en qué servidor estaba seleccionado.

No puedo observar todas las reglas internas con las que cada red colombiana enruta, limita o recupera una conexión, pero sí podía observar el resultado que me importaba: había pasado de una red inestable a seguir trabajando sin intervenir otra vez en el VPN.

Fue ahí donde “calidad-precio” dejó de parecerme una comparación exclusivamente económica.

También estaba pagando por quitar pasos.

El VPN más barato depende de qué estés contando

Si cuento únicamente pesos, Proton Free es muy difícil de superar.

Para una persona que quiere proteger ocasionalmente un único dispositivo y no necesita controlar mucho la ubicación, pagar cero por un proveedor tan consolidado es una oferta excelente. Proton VPN

Mullvad también conserva una ventaja muy clara.

Cinco euros al mes, cinco dispositivos y sin obligarme a adelantar años de suscripción para obtener una tarifa razonable. Mullvad

Para alguien que valora el control técnico y una estructura de precio extremadamente limpia, sigue siendo una referencia muy fuerte.

Pero mi problema era diferente.

Yo estaba alternando entre una conexión regional, datos móviles y varios dispositivos mientras intentaba trabajar.

No necesitaba administrar mejor el VPN.

Necesitaba administrarlo menos.

Ahí la aplicación pequeña terminó encajando mejor.

Entonces, ¿cuál ofrece la mejor relación calidad-precio en Colombia?

Depende de qué incluyamos en la palabra «precio».

Si significa únicamente cuánto dinero sale de la cuenta, Proton Free gana.

Si significa una tarifa sencilla, flexible y fácil de entender, Mullvad es probablemente la referencia más fuerte.

Pero si significa cuánto me cuesta llegar desde una conexión problemática hasta una conexión que puedo dejar de vigilar, mi elección cambia.

La expansión de Internet en Colombia está conectando a más hogares, operadores y municipios. Ministerio TIC de Colombia Eso también significa más situaciones en las que la calidad de la red, el dispositivo y la forma de conectarse no son idénticos.

En ese contexto, yo no quería pagar por una lista enorme de posibilidades.

Quería abrir el portátil.

Entrar en la llamada.

Preparar también el teléfono.

Cambiar de Wi-Fi a datos.

Y seguir trabajando.

Proton fue el que menos dinero me pidió.

Mullvad fue el que me ofreció el precio más limpio.

El pequeño servicio fue el que consiguió que dejara de calcular cuánto me estaba costando mi propio tiempo.

Para mi uso en Colombia, esa terminó siendo la mejor relación calidad-precio: no el VPN con la cuota más baja, sino el que menos minutos me hacía gastar después de haberlo pagado.

Preguntas frecuentes

¿Qué debería comprobar primero en esta situación?

La primera vez que pensé seriamente en pagar por un VPN en Colombia no estaba intentando cambiar Netflix de país. Una hora después había cambiado: «¿cuál me permite terminar el trabajo sin pagar por funciones que no necesito ni perder tiempo administrando la conexión?» Ahí empezó realmente mi búsqueda de la mejor relación calidad-precio.

¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «En Colombia, el precio importa, pero no explica todo»?

Por eso “buena relación calidad-precio” no debería significar únicamente una cuota mensual baja. También importa qué ocurre cuando la red se vuelve incómoda y uno necesita que el VPN ayude sin añadir otra tarea.

¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Proton Free parecía imposible de superar»?

Necesitaba abrir una aplicación financiera y quería mantener también esa conexión protegida. Y esa pequeña molestia terminó siendo importante porque no fue la única.

¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Gratis seguía significando dedicar tiempo a la conexión»?

Cuando la videollamada empezaba a ir peor, quería resolverlo sin entrar en una pequeña sesión de prueba y error. Fue entonces cuando empecé a incluir una cosa que no suele aparecer en las tablas comparativas: el tiempo que cuesta conseguir que el VPN haga lo que necesito.