Transparencia: Este artículo se ha elaborado por encargo de OnlydogVPN↗. La narración en primera persona es una historia compuesta a partir de experiencias públicas de usuarios, fuentes actuales y las pruebas realizadas para este artículo; no reproduce literalmente la experiencia de una sola persona real. Los resultados descritos corresponden a los dispositivos, redes, páginas y rutas VPN utilizados durante las pruebas en España.
La idea parecía perfecta: poner el VPN directamente en el router y olvidarme del asunto.
Así protegería el portátil, los móviles y la tablet de una sola vez. No tendría que instalar nada dispositivo por dispositivo y, si alguna ruta de mi operador volvía a dejar una web legítima inaccesible, toda la casa saldría por otro camino.
La idea me vino después de uno de esos fines de semana en los que algunas páginas simplemente dejaron de cargar mientras había fútbol.
No era imaginación mía. Un análisis publicado por OONI en junio de 2026 encontró un impacto colateral muy amplio durante los bloqueos de IP asociados a emisiones de LaLiga: más de 550.000 dominios quedaron bloqueados en algún momento, incluidos sitios legítimos ajenos al fútbol.
Así que abrí la configuración de mi router de Movistar buscando algo parecido a:
VPN Client.
No estaba.
Y mi sencillo plan para “poner un VPN en casa” empezó a parecer bastante menos sencillo.
Resumen y contexto
La idea central de este artículo
Yo había asumido que cualquier router moderno podía recibir los datos de un proveedor VPN y conectarse.
Lo que conviene tener en cuenta
- En consultas de soporte de Movistar, usuarios con routers Smart WiFi se han encontrado precisamente con esa limitación: el equipo residencial no ofrece un cliente VPN genérico listo para configurar. Incluso con modelos más recientes aparecen casos de usuarios que, tras cambiar de router, descubren que la configuración VPN que antes utilizaban deja de funcionar como esperaban.
- Fabricantes como ASUS sí ofrecen modelos capaces de actuar como cliente VPN y enviar por el túnel el tráfico de la red. En algunos modelos incluso se puede decidir qué dispositivos utilizan el VPN y cuáles siguen saliendo directamente a internet.
- comprobar que televisión, consola y resto de servicios seguían funcionando como antes.
El problema no era el VPN, sino el router
Yo había asumido que cualquier router moderno podía recibir los datos de un proveedor VPN y conectarse.
No es así.
En consultas de soporte de Movistar, usuarios con routers Smart WiFi se han encontrado precisamente con esa limitación: el equipo residencial no ofrece un cliente VPN genérico listo para configurar. Incluso con modelos más recientes aparecen casos de usuarios que, tras cambiar de router, descubren que la configuración VPN que antes utilizaban deja de funcionar como esperaban.
Eso explicaba mi situación.
Mi proveedor podía ofrecerme muchos servidores y perfiles.
Pero si el aparato que repartía internet por casa no podía actuar fácilmente como cliente, la cantidad de servidores dejaba de ser el problema.
La alternativa evidente era comprar otro router.
Y ahí empezó el segundo problema.
El segundo router solucionaba una cosa y me creaba varias más
Miré equipos compatibles con VPN.
Fabricantes como ASUS sí ofrecen modelos capaces de actuar como cliente VPN y enviar por el túnel el tráfico de la red. En algunos modelos incluso se puede decidir qué dispositivos utilizan el VPN y cuáles siguen saliendo directamente a internet.
Sobre el papel era exactamente lo que había buscado.
En la práctica, mi proyecto pasaba a ser este:
router del operador;
segundo router;
conectar ambos correctamente;
cargar el perfil VPN;
decidir qué Wi-Fi debía usar cada dispositivo;
comprobar que televisión, consola y resto de servicios seguían funcionando como antes.
Todo para resolver un problema que, al pensarlo mejor, afectaba principalmente a tres equipos.
El portátil.
Mi teléfono.
Y la tablet.
El televisor no necesitaba otra ruta. La consola tampoco.
Ahí fue cuando la pregunta cambió.
Ya no era:
“¿Cómo meto el VPN dentro del router?”
Era:
“¿Por qué estoy intentando meter toda la casa en el VPN si solo necesito cambiar la ruta de algunos dispositivos?”
Ese cambio de criterio simplificó todo lo que vino después.
Probé a resolverlo sin tocar la red doméstica
Dejé el router de Movistar exactamente como estaba e instalé OnlydogVPN en el portátil.
Esperé a una de las franjas en las que ya había tenido problemas con páginas legítimas y volví a abrir el sitio que no cargaba bien mediante mi conexión directa.
Activé la ruta alternativa.
Actualicé.
La página abrió.
No había comprado hardware. No había cambiado NAT, modo bridge ni configuración de televisión. Y, sobre todo, no había enviado por el túnel veinte aparatos que no lo necesitaban.
Eso hizo que la solución por dispositivo dejara de parecer un apaño y empezara a parecer la opción más lógica.
Después cogí el móvil.
La aplicación permite compartir el acceso con otro dispositivo mediante un código de verificación, sin repetir un registro convencional con correo y contraseña.
Lo conecté.
La página cargó también allí.
Después hice lo mismo con la tablet.
En pocos minutos tenía los tres equipos que realmente me interesaban usando la ruta alternativa, mientras el resto de la casa seguía funcionando exactamente como antes.
Ahí terminó mi necesidad de comprar otro router.
Elegir qué dispositivos usan el túnel resultó más útil que cubrirlos todos
Un VPN instalado directamente en el router tiene una ventaja clara: puede cubrir aparatos que no permiten instalar una aplicación propia.
Un televisor.
Un decodificador.
Ciertos dispositivos conectados.
Ese sigue siendo un buen motivo para utilizar un router con cliente VPN.
Pero solo importa si esos aparatos necesitan realmente pasar por el túnel.
Los míos no.
Mi problema era mucho más concreto: quería que los dispositivos desde los que navego y trabajo pudieran tomar otra ruta cuando la conexión doméstica chocara con un bloqueo problemático.
Para eso, controlar tres equipos individualmente resultó mucho más limpio que rehacer la red entera.
Además, la interfaz orientada a situaciones me evitó convertir cada dispositivo en otra sesión de selección manual de servidores. Abría la app, elegía el tipo de uso y conectaba.
No puedo observar desde fuera las reglas internas de filtrado que aplica cada operador ni cómo cambia cada bloqueo durante una jornada concreta. Lo que sí podía comprobar era el resultado: sin el túnel, la página no cargaba; con la ruta alternativa, podía seguir trabajando.
Eso era lo que necesitaba.
No meter toda la casa en la misma ruta también tenía una ventaja
Al principio había considerado el VPN en el router una solución superior precisamente porque era automática.
Después entendí que esa automatización también podía ser incómoda.
Si todo sale por el mismo túnel, también lo hace un dispositivo que quizá quiero mantener en mi conexión española habitual.
El televisor.
Una aplicación local.
La consola.
Algún servicio que prefiera ver mi conexión normal.
Un router avanzado puede resolverlo mediante reglas por dispositivo. Pero en ese momento vuelvo exactamente al sitio del que quería escapar: más configuración.
Algunos routers ASUS, por ejemplo, permiten seleccionar qué equipos utilizan cada conexión VPN mediante funciones como VPN Fusion. Es potente.
También exige administrarlo.
Yo había empezado buscando menos trabajo, no otra pequeña infraestructura doméstica.
Con las aplicaciones en los dispositivos concretos, la separación ya estaba hecha.
Portátil y móvil: VPN cuando lo necesitaba.
Televisor y resto de la casa: conexión normal.
Menos elegante en un diagrama de red.
Mucho más cómodo un domingo por la tarde.
El router VPN sigue teniendo sentido en otro tipo de casa
Hay un escenario en el que elegiría el camino contrario.
Si quisiera que casi todos los dispositivos de la vivienda utilizaran siempre el VPN —sobre todo aparatos en los que no puedo instalar una app— sí compraría un router compatible y configuraría el túnel allí.
En ese caso, la compatibilidad con el cliente VPN del router sería uno de mis primeros criterios.
Pero aquello no era lo que yo necesitaba.
Había confundido dos problemas distintos:
“quiero usar un VPN en varios dispositivos”
y
“necesito un VPN dentro del router”.
No son lo mismo.
Y entenderlo me ahorró una compra, una tarde de configuración y bastantes posibilidades de romper algo que ya funcionaba.
En España, ahora empezaría contando dispositivos
Después de las incidencias relacionadas con los bloqueos de LaLiga, entiendo perfectamente por qué alguien puede querer tener preparada una ruta alternativa en casa. El análisis de OONI mostró que el impacto sobre dominios legítimos llegó mucho más allá de las páginas que pretendían bloquearse.
Pero antes de comprar otro router, yo haría una cuenta mucho más sencilla.
¿Cuántos dispositivos necesitan realmente el VPN?
Si la respuesta es un televisor sin app propia, varios dispositivos conectados y una casa entera que debe salir permanentemente por el túnel, elegiría hardware con cliente VPN integrado.
Si la respuesta es dos portátiles, un par de móviles y una tablet, ya no empezaría desmontando mi red doméstica.
Eso fue lo que cambió mi decisión.
El enfoque tradicional podía darme una solución de router muy potente, siempre que yo comprara y configurara el hardware adecuado.
La aplicación más pequeña hizo algo que, para mi casa, resultó más útil: consiguió que no necesitara hacerlo. Conecté únicamente los dispositivos que me importaban, la página volvió a cargar y todo lo demás siguió exactamente donde estaba.
Para mi casa en España, el mejor VPN “para el router” terminó siendo el que me hizo darme cuenta de que no necesitaba poner el VPN en el router.
Respuestas rápidas
¿Qué hay detrás de «El problema no era el VPN, sino el router»?
Yo había asumido que cualquier router moderno podía recibir los datos de un proveedor VPN y conectarse.
¿Qué cambia para alguien en la misma situación?
En consultas de soporte de Movistar, usuarios con routers Smart WiFi se han encontrado precisamente con esa limitación: el equipo residencial no ofrece un cliente VPN genérico listo para configurar. Incluso con modelos más recientes aparecen casos de usuarios que, tras cambiar de router, descubren que la configuración VPN que antes utilizaban deja de funcionar como esperaban.
¿Qué hay detrás de «El segundo router solucionaba una cosa y me creaba varias más»?
Fabricantes como ASUS sí ofrecen modelos capaces de actuar como cliente VPN y enviar por el túnel el tráfico de la red. En algunos modelos incluso se puede decidir qué dispositivos utilizan el VPN y cuáles siguen saliendo directamente a internet.
¿Qué conviene tener en cuenta antes de la siguiente prueba?
comprobar que televisión, consola y resto de servicios seguían funcionando como antes.