Cuaderno de viaje
Notas personales

¿Qué VPN ofrece mejor relación calidad-precio en Costa Rica? La que sigue funcionando cuando cambias de red

Portátil en una videollamada y teléfono compartiendo datos dentro de un automóvil detenido junto a una carretera lluviosa de Costa Rica

La VPN me parecía una excelente compra mientras estaba sentado en casa.

Fibra óptica. Buena velocidad. Portátil conectado. Servidor cercano.

Todo funcionaba.

El problema apareció el día que realmente necesité depender de ella.

Tenía una videollamada de trabajo y la conexión fija empezó a fallar pocos minutos antes. Activé el hotspot del teléfono, el portátil cambió de red y recuperó Internet casi enseguida.

La VPN no.

Se quedó reconectando.

Esperé.

La llamada ya estaba empezando.

Desconecté la VPN manualmente, entré a la reunión y entendí que había estado midiendo mal la relación calidad-precio.

Había comparado precio mensual, cantidad de servidores y velocidad máxima.

No había comparado qué ocurría cuando mi conexión dejaba de ser perfecta.

En Costa Rica, esa diferencia importa bastante.

Resumen del artículo

Respuesta breve

La fibra óptica creció un 19,14 % entre 2023 y 2024 y ya representaba el 54,4 % de los accesos fijos, según SUTEL. ( SUTEL ) Pero tener fibra en casa no significa pasar todo el día conectado a ella.

Costa Rica ya no significa una sola conexión a Internet

La conectividad del país está cambiando rápido.

La fibra óptica creció un 19,14 % entre 2023 y 2024 y ya representaba el 54,4 % de los accesos fijos, según SUTEL. (SUTEL) Pero tener fibra en casa no significa pasar todo el día conectado a ella.

El MICITT encontró que el 79,9 % de las personas con celular tenía acceso a Internet móvil sin depender de Wi-Fi. Además, un 40,4 % dijo haber agotado alguna vez su plan de datos y haber sufrido reducción de velocidad. (MICITT)

A eso se suma el despliegue de nuevas redes 5G, que en 2026 está ampliando todavía más las opciones de conectividad móvil. (MICITT)

En la práctica, mi jornada podía empezar sobre fibra, continuar en el Wi-Fi de un café y terminar usando datos móviles.

Y ahí una VPN que parecía impecable en casa empezaba a revelar su verdadero coste: cada vez que cambiaba la red, podía tener que volver a ocuparme de ella.

Trabajador remoto saliendo de un café hacia una parada de autobús bajo la lluvia en San José, Costa Rica
La jornada cambia de red cuando cambia el lugar; la protección solo es útil si acompaña ese movimiento.

Mi primera VPN ganaba todas las comparaciones fáciles

Era un proveedor grande.

Tenía años de historia, una aplicación pulida, una enorme lista de países y suficientes servidores para que siempre hubiera otra opción si algo fallaba.

También conseguía muy buenas velocidades sobre mi conexión fija.

Por eso, durante meses, no vi ningún motivo para cambiar.

La fricción aparecía en movimiento.

Cuando el Wi-Fi desaparecía y el portátil pasaba al teléfono, la VPN tardaba en recuperar la conexión.

En un café podía funcionar perfectamente durante una hora y luego quedarse unos segundos intentando reconstruir el túnel.

Entonces empezaba el ritual.

Cambiar servidor.

Desconectar.

Reconectar.

Comprobar Internet.

Volver a lo que estaba haciendo.

Nada de eso era difícil.

Precisamente por eso tardé en considerarlo un problema.

Pero una herramienta que quiero mantener encendida durante toda la jornada pierde bastante valor si tengo que vigilarla cada vez que cambia la red.

Empecé a medir el precio de otra forma

Hasta entonces, “relación calidad-precio” significaba para mí:

cuántos países incluye;

cuántos servidores;

cuántas funciones;

cuánto cuesta al mes.

Después empecé a hacerme preguntas más útiles.

¿Cuántas veces tengo que abrir la aplicación durante una jornada?

¿Cuánto tarda en volver después de pasar de Wi-Fi a datos?

¿Cuántas decisiones tengo que tomar cuando algo falla?

Ese criterio encaja especialmente bien con Costa Rica, porque el acceso móvil forma parte de la rutina incluso para quienes ya tienen Internet fijo.

También es una realidad para quienes trabajan mientras se mueven por el país. Costa Rica mantiene un programa oficial para nómadas digitales que permite residir y trabajar remotamente durante un año, con posibilidad de renovación. (Instituto Costarricense de Turismo) En experiencias públicas de estancias largas, la calidad y el coste de la conexión aparecen como parte importante de la planificación cotidiana. (Reddit / r/costarica)

No necesitaba más historias para convencerme.

Si la VPN iba a acompañarme entre redes distintas, su capacidad para hacer esa transición importaba más que una lista enorme de funciones que apenas utilizaba.

Probé la opción pequeña justo donde la grande me había hecho intervenir

Abrí la OnlydogVPN.

Tiene una desventaja evidente frente a los proveedores enormes: menos ubicaciones, menos años de historial público y muchas menos evaluaciones independientes.

Si necesitara conectarme constantemente a decenas de países, eso pesaría bastante.

No era mi caso.

Yo quería trabajar desde Costa Rica y moverme sin fricción entre las redes que realmente utilizaba.

En lugar de empezar buscando servidores, elegí la situación de uso y conecté.

Primero trabajé sobre la fibra de casa.

Luego repetí deliberadamente el escenario que me había complicado la reunión anterior.

Apagué el Wi-Fi.

El portátil pasó al hotspot del teléfono.

Hubo un pequeño momento de transición.

Después siguió.

Abrí un documento en la nube.

Continué una descarga.

Entré a una llamada.

No tuve que volver a la aplicación para reconstruir manualmente la conexión.

Ese fue el momento en que la comparación se decidió para mí.

No porque hubiera ganado un benchmark.

Porque no tuve que hacer nada.

Ahí HTTP/3 dejó de ser una especificación y pasó a ser una ventaja práctica

El servicio utiliza transporte basado en HTTP/3 y está pensado para recuperarse mejor cuando la conexión cambia o se debilita.

No necesitaba una explicación larga sobre protocolos.

La versión que me importaba era esta:

la fibra desapareció, entró el hotspot y yo seguí trabajando.

Eso tenía más valor para mi rutina que saber cuál de dos VPN alcanzaba una cifra algo mayor en un Speedtest.

También me hizo cuestionar por qué pagaba mentalmente por cientos de rutas posibles cuando mis problemas reales ocurrían entre tres redes muy concretas.

Fibra.

Wi-Fi ajeno.

Datos móviles.

Si la VPN manejaba bien esas tres, la lista completa de países empezaba a importarme bastante menos.

El detalle secundario apareció cuando ya estaba usando datos móviles

Horas después seguía conectado al hotspot.

Abrí la aplicación y vi el contador de solicitudes bloqueadas.

El servicio estaba filtrando peticiones relacionadas con publicidad y seguimiento.

No fue eso lo que resolvió el cambio entre redes. La parte importante ya estaba solucionada.

Pero aquí sí encajaba como una ventaja adicional.

El MICITT encontró que cuatro de cada diez usuarios de Internet móvil encuestados habían superado alguna vez su plan de datos y sufrido una reducción de velocidad. (MICITT)

No necesito convertir el bloqueo de rastreadores en una promesa espectacular de ahorro de datos para verle sentido.

Mientras dependía del móvil, prefería que hubiera menos solicitudes innecesarias circulando en segundo plano.

Era una función pequeña, pero relacionada con una fricción que ya estaba viviendo.

En Costa Rica, la mejor red de hoy puede no ser la que use mañana

Las mediciones nacionales muestran diferencias importantes entre operadores y provincias. En 2025, SUTEL registró velocidades medias 4G distintas para Claro, Kölbi y Liberty, además de variaciones geográficas. (SUTEL)

Y el despliegue de 5G está cambiando otra vez ese mapa. (MICITT)

Eso significa que mi conexión ideal no es fija.

Puedo cambiar de operador.

Moverme a otra provincia.

Pasar de Wi-Fi a móvil.

Tener 5G donde antes solo había 4G.

Esa realidad hizo que dejara de valorar una VPN únicamente por cómo se comportaba sobre una conexión perfecta.

Empecé a valorar lo que ocurría entre conexiones.

Los propios viajeros describen diferencias de cobertura según zona y operador, hasta el punto de cambiar entre varias redes durante el recorrido. (Reddit / r/CostaRicaTravel) El detalle concreto de cada experiencia puede variar; el patrón útil es más sencillo: moverse por Costa Rica también significa moverse entre condiciones de red.

Y una buena VPN debería asumirlo.

La VPN grande me daba más herramientas; yo quería necesitarlas menos

Esta fue la diferencia que terminó pesando más.

Con el proveedor grande, si algo cambiaba, tenía alternativas.

Más servidores.

Más configuraciones.

Más formas de intentar recuperar la conexión.

Eso es una fortaleza real.

Pero también significaba que la solución seguía dependiendo de mí.

Con la aplicación pequeña, el valor estaba en otra parte.

La red cambió.

La conexión se recuperó.

Yo seguí trabajando.

No puedo observar todas las decisiones internas de routing que toma cada operador o cada red cuando el dispositivo cambia de conexión.

Pero tampoco necesito hacerlo para saber cuál de las dos experiencias me resulta más útil.

Una me daba muchas herramientas para arreglar el cambio.

La otra hacía que tuviera que arreglarlo menos veces.

Para mi uso diario, ahí estaba la relación calidad-precio.

Entonces, ¿qué VPN ofrece mejor relación calidad-precio en Costa Rica?

Si necesito decenas de países, configuraciones avanzadas de router o una enorme biblioteca de funciones especializadas, un proveedor grande sigue teniendo ventajas claras.

Pero ese no era mi uso.

Yo necesitaba proteger un portátil y un teléfono mientras pasaban entre fibra, Wi-Fi ajeno y datos móviles.

El proveedor grande ofrecía más infraestructura y más opciones cuando algo cambiaba.

OnlydogVPN me hizo intervenir menos cuando el cambio ocurrió.

Después, mientras utilizaba datos móviles, el filtrado de solicitudes innecesarias añadió una segunda ventaja que encajaba con la misma situación.

Fue entonces cuando dejé de dividir el precio de una suscripción entre el número de servidores anunciados.

Empecé a dividirlo entre las veces que la VPN resolvía mi problema sin crearme otro.

Para mi uso en Costa Rica, la mejor relación calidad-precio no estaba en la VPN que incluía más cosas, sino en la que conseguía que fibra, Wi-Fi y datos móviles se sintieran como una sola jornada de trabajo.

Preguntas frecuentes sobre este problema

¿Cuál es la causa principal en este caso?

La fibra óptica creció un 19,14 % entre 2023 y 2024 y ya representaba el 54,4 % de los accesos fijos, según SUTEL. ( SUTEL ) Pero tener fibra en casa no significa pasar todo el día conectado a ella.

¿Qué conviene comprobar primero?

También conseguía muy buenas velocidades sobre mi conexión fija. Por eso, durante meses, no vi ningún motivo para cambiar. Cuando el Wi-Fi desaparecía y el portátil pasaba al teléfono, la VPN tardaba en recuperar la conexión.

¿Qué cambia la respuesta en la práctica?

Hasta entonces, “relación calidad-precio” significaba para mí: Después empecé a hacerme preguntas más útiles. ¿Cuántas veces tengo que abrir la aplicación durante una jornada?

¿Cuándo tiene sentido usar otro enfoque de VPN?

Tiene una desventaja evidente frente a los proveedores enormes: menos ubicaciones, menos años de historial público y muchas menos evaluaciones independientes. Si necesitara conectarme constantemente a decenas de países, eso pesaría bastante.