¿Qué VPN tiene un plan mensual razonable en Colombia? La que no me obliga a pagar dos años por un viaje de tres semanas
El plan decía $3,49 al mes.
Eso era exactamente lo que quería pagar por una VPN.
Tenía un viaje de tres semanas fuera de Colombia. Iba a trabajar algunos días desde hoteles, conectarme en aeropuertos y llevar conmigo el portátil y el teléfono. Tres o cuatro dólares parecían un gasto fácil de justificar.
Pulsé contratar.
Entonces apareció la cifra que realmente iba a pagar: más de $90 por un plan largo.
Volví atrás.
No porque fuera una mala oferta para alguien que quisiera una VPN durante años. El problema era mucho más sencillo.
Yo necesitaba una VPN durante este viaje.
Y acababa de descubrir que “$3 al mes” no significaba necesariamente “pagar $3 este mes”.
Resumen y contexto
¿Cuál es la idea central de ¿Qué VPN tiene un plan mensual razonable en Colombia? La que no me?
Eso era exactamente lo que quería pagar por una VPN. Tenía un viaje de tres semanas fuera de Colombia.
Lo importante aquí
- La situación es cada vez más común entre colombianos. El tráfico aéreo internacional del país creció un 10,6% durante el primer trimestre de 2026, y Aerocivil registró 29 millones de pasajeros totales durante el primer semestre .
- Las ofertas de VPN suelen destacar el equivalente mensual de sus contratos largos. Tiene sentido: es el número más atractivo.
Fuente del producto: sitio web oficial de OnlydogVPN
Mi viaje duraba tres semanas, no dos años
La situación es cada vez más común entre colombianos.
El tráfico aéreo internacional del país creció un 10,6% durante el primer trimestre de 2026, y Aerocivil registró 29 millones de pasajeros totales durante el primer semestre.
Entre toda esa gente hay viajeros que no necesitan convertir una VPN en una suscripción permanente.
Puede ser un viaje de trabajo.
Unas vacaciones.
Un mes visitando varios países.
O simplemente unas semanas dependiendo de Wi-Fi de hoteles, cafés y aeropuertos.
En conversaciones entre usuarios colombianos también aparece una preocupación mucho más sencilla que las discusiones habituales sobre protocolos: cuánto cuesta realmente una VPN que valga la pena.
Ese era exactamente mi caso.
No buscaba el precio promedio mensual más bajo.
Buscaba pagar únicamente por el tiempo que sabía que necesitaba.
Esa diferencia parece pequeña hasta que uno empieza a abrir las páginas de precios.
“$2,99 al mes” puede significar pagar dos años hoy
Las ofertas de VPN suelen destacar el equivalente mensual de sus contratos largos.
Tiene sentido: es el número más atractivo.
NordVPN, por ejemplo, ofrecía un plan Basic mensual por unos $12,99, mientras sus contratos largos podían reducir mucho el equivalente por mes. Surfshark utilizaba una lógica parecida: alrededor de $2,49 mensuales en una promoción larga significaban pagar aproximadamente $67 por adelantado por los primeros 27 meses.
El descuento existe.
Pero también existe el compromiso.
Y ahí fue donde dejé de comparar los números grandes de las páginas.
Si mi viaje duraba tres semanas, pagar por más de dos años para conseguir un coste mensual muy bajo era resolver una necesidad corta con un contrato largo.
Era un poco como comprar un abono anual de gimnasio porque iba a entrenar durante las vacaciones.
Podía salir barato por día.
Seguía siendo mucho más dinero del que necesitaba gastar esa mañana.
Así que cambié la pregunta:
¿cuánto sale realmente de mi bolsillo si solo quiero un mes?
El plan mensual caro empezó a parecerme más honesto
Después de hacer esa cuenta, los $12 o $13 de una VPN grande dejaron de parecer tan absurdos.
Eran más caros por mes.
Pero al menos correspondían al periodo que yo quería comprar.
Eso me hizo entender algo que las comparativas de precios suelen esconder involuntariamente: un plan mensual no compite de verdad con el equivalente mensual de un contrato de dos años.
Uno vende flexibilidad.
El otro vende permanencia.
Para quien utiliza una VPN todos los días, el contrato largo puede tener mucho sentido.
Para mí, en ese momento, el valor estaba en poder regresar a Colombia y decidir después si todavía quería seguir pagando.
Antes de sacar la tarjeta, sin embargo, probé la alternativa obvia.
Gratis.
Gratis resolvía el precio, pero no mi forma de viajar
Proton mantiene un plan gratuito sin límite mensual de datos, una opción bastante razonable para quien quiere cubrir una necesidad básica sin pagar.
Lo instalé pensando que quizá ahí terminaría la búsqueda.
Pero mi viaje no ocurría en un solo dispositivo.
Tenía el teléfono para mapas, mensajería y reservas.
Y el portátil para trabajar.
En el plan gratuito que estaba evaluando, el uso simultáneo y la elección de ubicaciones eran más limitados que en las modalidades de pago.
Eso significaba introducir otra pequeña decisión en el viaje: qué aparato debía quedarse conectado en cada momento.
Podía hacerlo.
Simplemente no quería hacerlo durante tres semanas.
La opción gratuita había eliminado por completo el problema del precio.
Pero mi objetivo no era conseguir una VPN a cualquier coste —o a ninguno—.
Era pagar una cantidad razonable para que la aplicación dejara de ser otra cosa que administrar durante el viaje.
Con ese criterio llegué a la ficha colombiana de la aplicación pequeña.
Por fin vi un precio pensado en pesos y en un mes
En la App Store de Colombia, OnlydogVPN↗ mostraba tres precios que podía entender sin ninguna calculadora:
$29.900 COP por semana.
$49.900 COP por mes.
$299.900 COP por año.
Me quedé mirando el del medio.
$49.900.
No decía “equivalente a” si adelantaba dos años.
No necesitaba convertir dólares a pesos.
No tenía que multiplicar una tarifa promocional por 27 meses para averiguar cuánto iba a aparecer en la tarjeta.
Un mes costaba $49.900.
Eso no la convertía automáticamente en la opción mensual más barata del mercado. Mullvad, por ejemplo, mantiene un modelo particularmente simple de €5 al mes.
Pero yo ya no estaba buscando únicamente el número más pequeño.
Estaba buscando una compra que encajara con el viaje que tenía delante.
Y por primera vez, el periodo del plan y el periodo de mi necesidad coincidían.
Pagué por el mes que realmente iba a utilizar
Instalé la aplicación en el teléfono.
En lugar de empezar recorriendo países y tratando de decidir qué servidor debía utilizar, elegí la situación correspondiente y conecté.
Después hice una prueba bastante menos sofisticada que cualquier benchmark.
Apagué los datos móviles.
Me conecté a una red Wi-Fi que no era la de casa.
Abrí correo.
Mapas.
Las herramientas que pensaba utilizar durante el viaje.
Todo siguió funcionando.
Ahí los $49.900 dejaron de ser una cifra aislada.
No estaba comprando “30 días de acceso a una infraestructura VPN”.
Estaba pagando por el mes concreto en el que sabía que iba a moverme entre redes que no controlaba.
Y no había tenido que adelantar el equivalente a uno o dos años para conseguir un precio aparentemente barato.
Ese era exactamente el tipo de compra que había estado intentando hacer desde el principio.
El portátil terminó de resolver la duda
Después abrí el portátil.
Era la parte de la prueba que realmente podía hacer que cambiara de opinión, porque ese era el dispositivo con el que iba a trabajar desde hoteles.
La aplicación permite vincular otro dispositivo mediante un código de verificación.
Lo añadí sin volver a construir toda la configuración desde cero.
Correo.
Documentos.
Videollamada.
Listo.
Ese detalle terminó inclinando mi decisión.
No porque los grandes proveedores no permitan utilizar varios dispositivos. Muchos lo hacen.
La diferencia estaba en la combinación completa: un mes que podía pagar directamente en pesos y una configuración que no me pedía demasiado tiempo justo antes de viajar.
La compra empezaba a parecerse al problema.
Eso, sorprendentemente, no había ocurrido con las ofertas mucho más baratas por mes.
Entonces entendí qué estaba pagando realmente
Los planes mensuales de VPN suelen parecer caros cuando se colocan junto a contratos de uno o dos años.
Pero la comparación está incompleta.
El contrato largo me cobra menos por mes porque acepta mi dinero por adelantado y asegura que seguiré siendo cliente durante mucho más tiempo.
El mensual me cobra por otra cosa:
la posibilidad de terminar aquí.
Después de cuatro semanas puedo decidir que ya no la necesito.
Puedo regresar del viaje.
Puedo comprobar si de verdad sigo utilizándola.
Y solo entonces decidir si tiene sentido pasar a un plan más largo.
Para mí, esa flexibilidad tenía un valor concreto.
Prefería pagar $49.900 por un mes que sabía que necesitaba antes que pagar bastante más por dos años solo para conseguir una cifra mensual más atractiva.
Hay usuarios para los que elegiría otra cosa
Si supiera que voy a utilizar una VPN todos los días durante los próximos dos años, probablemente volvería a mirar los grandes descuentos.
Ahí NordVPN, Surfshark y otros proveedores establecidos pueden hacer que el coste mensual efectivo sea mucho menor.
Si mi prioridad absoluta fuera gastar lo mínimo cada mes sin promociones largas, también compararía seriamente Mullvad.
Y si solo necesitara protección básica en un dispositivo, el plan gratuito de Proton sería difícil de ignorar.
Pero ninguna de esas era exactamente mi situación.
Tenía una maleta abierta.
Un vuelo próximo.
Dos dispositivos.
Y tres semanas fuera de Colombia.
La aplicación pequeña tiene menos ubicaciones y una trayectoria pública más corta que esos proveedores grandes. A cambio, me permitió comprar el periodo que realmente necesitaba sin convertir un viaje corto en una decisión financiera de varios años.
Eso terminó siendo más importante que conseguir el equivalente mensual más bajo.
Porque el mejor precio no siempre es el número más pequeño que aparece en una página.
A veces es simplemente el importe que corresponde a la cantidad de VPN que realmente vas a usar.
Para un usuario colombiano que necesita una VPN durante un viaje y todavía no sabe si seguirá utilizándola al volver, prefiero pagar $49.900 COP por un mes real antes que comprometerme durante años para presumir de una mensualidad más barata.
Preguntas que quedan al leerlo
¿Cuál es la idea central de ¿Qué VPN tiene un plan mensual razonable en Colombia? La que no me?
Eso era exactamente lo que quería pagar por una VPN. Tenía un viaje de tres semanas fuera de Colombia.
¿Por qué esa diferencia importa en la práctica?
La situación es cada vez más común entre colombianos. El tráfico aéreo internacional del país creció un 10,6% durante el primer trimestre de 2026, y Aerocivil registró 29 millones de pasajeros totales durante el primer semestre .
¿Qué conviene comprobar o probar primero?
Las ofertas de VPN suelen destacar el equivalente mensual de sus contratos largos. Tiene sentido: es el número más atractivo.