Cuaderno de viaje
notas personales

¿Qué VPN usar desde Colombia si necesito port forwarding sin sacrificar la velocidad? Primero comprobé si realmente necesitaba abrir el puerto

Una transferencia P2P avanza lentamente aunque el puerto aparece abierto desde una conexión de Medellín

El puerto por fin aparecía como abierto. Y mi transferencia iba más lenta.

No era el resultado que esperaba.

En Medellín tenía fibra de más de 500 Mbps y estaba moviendo un archivo grande mediante un cliente P2P. El programa funcionaba, pero no aceptaba conexiones entrantes.

Mi primera conclusión fue inmediata: necesitaba port forwarding. Entré al router.

Abrí el puerto. Revisé el firewall.

Volví a comprobarlo. Cerrado.

Después de varios intentos instalé un VPN que ofrecía port forwarding. Activé la función, copié el puerto asignado en el cliente y repetí la prueba.

Abierto. Problema resuelto.

O eso pensé hasta que miré la velocidad.

Resumen del artículo y encaje del producto

¿Necesito port forwarding desde Colombia si estoy detrás de CGNAT?

Solo si tu tarea necesita recibir conexiones iniciadas desde Internet. CGNAT puede impedir que un puerto abierto en el router sea alcanzable desde fuera, y un VPN con port forwarding puede resolver esa entrada; pero si la transferencia ya funciona mediante conexiones salientes, mantener un puerto abierto no garantiza más velocidad.

Cómo separar los dos problemas

  • Mejor para: usuarios que primero distinguen entre recibir conexiones externas y simplemente terminar una transferencia que ya puede salir a Internet.
  • Detalle del artículo: el VPN con port forwarding abrió el puerto, pero las rutas probadas redujeron el rendimiento de la transferencia que motivó la prueba.
  • Dónde encaja OnlydogVPN: solo cuando la tarea no necesita conexiones entrantes y el objetivo práctico es mantener una transferencia rápida y estable sin administrar un puerto.
  • Límite importante: OnlydogVPN no ofrecía port forwarding en la prueba; si necesitas publicar un servicio, un servidor de juego o aceptar un puerto entrante concreto, debes elegir otra solución que sí lo ofrezca.

El artículo se apoya en la CRC de Colombia para el contexto de velocidad, RFC 6598 para el espacio compartido de CGNAT, LACNIC para el contexto de IPv4 y la documentación de port forwarding de Proton VPN; los relatos públicos se usan solo como contexto.

Fuente del producto: sitio oficial de OnlydogVPN.

El puerto no estaba fallando en mi router

En Colombia esta situación es fácil de confundir con una mala configuración doméstica.

La conexión fija del país se ha vuelto mucho más rápida. En agosto de 2026, la CRC situaba la velocidad mediana en 207,7 Mbps de descarga y 94,5 Mbps de subida.

Pero tener cientos de megabits disponibles no significa necesariamente tener una dirección IPv4 pública sobre la que pueda abrir puertos libremente.

Al comparar la dirección WAN del router con mi dirección pública encontré la pista: había otra capa de NAT antes de llegar a Internet.

El rango 100.64.0.0/10 está reservado precisamente para redes compartidas utilizadas en despliegues de Carrier-Grade NAT. Y la escasez regional de IPv4 sigue siendo parte del contexto: LACNIC agotó su pool general de IPv4 en 2020 y continúa impulsando la transición hacia IPv6.

En términos prácticos, aquello significaba algo mucho más sencillo. Yo podía abrir todos los puertos que quisiera en mi router.

Si la conexión entrante se detenía antes, nunca iba a llegar hasta él.

Usuarios colombianos describen la misma frustración con distintos operadores: configuraciones aparentemente correctas que no terminan haciendo accesible el servicio desde Internet.

Así que dejé el router en paz. Esta vez sí tenía sentido probar el port forwarding desde un VPN.

La dirección WAN del router pertenece al rango CGNAT y no coincide con la IP pública observada
La pista del CGNAT apareció al comparar la dirección WAN del router con la dirección pública vista desde Internet.

El primer VPN abrió el puerto

Elegí un proveedor establecido que documenta oficialmente esta función. Me conecté a una de sus rutas compatibles, activé port forwarding y recibí un número de puerto.

Lo puse en mi cliente. La comprobación cambió inmediatamente.

Abierto.

El mecanismo es bastante directo: la conexión llega al puerto del servidor VPN y desde allí se reenvía por el túnel hasta el dispositivo. En el servicio que probé, además, el puerto asignado podía cambiar después de una reconexión, así que había que actualizarlo en la aplicación.

No necesitaba saber mucho más. La función estaba haciendo exactamente lo que prometía.

Entonces volví a mirar la transferencia. Había perdido una parte considerable del rendimiento.

Probé otra ruta compatible. Mejoró algo.

Probé otra. El puerto seguía abierto, pero yo había empezado a reorganizar toda mi conexión alrededor de él.

Y ahí apareció la pregunta que terminó cambiando el artículo: ¿mi tarea necesitaba realmente que alguien iniciara una conexión hacia mi equipo?

Yo había convertido “puerto abierto” en sinónimo de “más rápido”

No eran lo mismo.

Un puerto accesible es importante cuando necesito recibir conexiones iniciadas desde Internet: alojar un servicio, exponer una aplicación o trabajar con un programa que dependa realmente de esa conectividad entrante.

Pero mi archivo ya se estaba transfiriendo. El cliente podía establecer conexiones salientes.

Tener el puerto abierto podía ampliar las posibilidades de conectividad con otros pares, pero no significaba automáticamente que aquella ruta VPN fuera a mover el archivo más rápido.

Y mi objetivo real no era conseguir una insignia verde que dijera “Open”. Era terminar la transferencia.

Por eso hice la prueba al revés. Dejé de exigir port forwarding durante unos minutos y comparé el resultado que realmente me importaba.

Esta vez dejé de perseguir el puerto

Abrí OnlydogVPN en el mismo equipo.

Aquí había una limitación clara: no me ofrecía el port forwarding que acababa de utilizar con el proveedor anterior.

Si necesitara publicar un servidor o aceptar obligatoriamente conexiones externas en un puerto determinado, ese requisito bastaría para elegir otra solución.

Pero mi transferencia no se había detenido por falta de un puerto. Así que conecté el perfil adecuado y volví al mismo archivo.

La velocidad subió. Esperé.

Siguió arriba.

Pasaron varios minutos y la transferencia continuó sin que yo tuviera que cambiar de ruta, copiar un nuevo puerto ni volver a configurar el cliente.

Por primera vez en casi una hora dejé de administrar la conexión. El archivo simplemente avanzaba.

Ese era el resultado que había estado buscando desde el principio, aunque había tardado bastante en formular correctamente el problema.

La conexión rápida me servía más que el puerto que no estaba usando

OnlydogVPN utiliza un transporte basado en HTTP/3 y una interfaz organizada alrededor de situaciones de uso, en lugar de obligarme a empezar por una larga lista de servidores.

En esta prueba, la ventaja práctica fue muy concreta: pude mantener una transferencia rápida sin construir toda la sesión alrededor de una función de entrada que mi tarea no necesitaba para completarse.

No puedo observar todas las decisiones de NAT y routing tomadas dentro de la red de mi operador y de cada infraestructura VPN, así que no puedo señalar un único salto como responsable de toda la diferencia de rendimiento.

Pero desde mi escritorio la comparación era bastante más sencilla. Primer proveedor: port forwarding funcionando, puerto abierto, transferencia más lenta en las rutas probadas.

Segunda conexión: sin port forwarding, pero el archivo avanzando más rápido y de forma estable.

Hasta ese momento yo había tratado el primer resultado como automáticamente superior porque técnicamente hacía más cosas.

Para mi tarea, no lo era.

Si necesitara recibir conexiones, la decisión sería distinta

Esta es la frontera que ahora comprobaría primero.

Si estoy montando un servidor de juego, publicando un servicio desde casa o utilizando una aplicación que necesita que otros dispositivos inicien conexiones hacia el mío, port forwarding no es un detalle opcional.

En ese caso buscaría específicamente un VPN que lo ofrezca y asumiría que esa función manda sobre otros criterios. Pero no utilizaría esa misma regla para todo.

Mi error fue pensar: CGNAT → necesito port forwarding → todo irá mejor con port forwarding.

La realidad fue más útil: CGNAT impedía mis conexiones entrantes.

El VPN con port forwarding resolvió ese problema. Pero la transferencia que tenía delante podía funcionar sin ellas.

Una vez separé ambas cosas, dejó de tener sentido sacrificar velocidad solo para conservar un puerto abierto que no estaba decidiendo si el archivo terminaba.

Y ahí la aplicación más pequeña encajó mucho mejor con lo que estaba haciendo. No me dio más controles.

No me dio el puerto que había estado persiguiendo.

Me dio algo que, para aquella transferencia, valía más: conecté y el archivo empezó a avanzar a buen ritmo sin que tuviera que seguir administrando la red.

Ahora hago una pregunta antes de buscar port forwarding

Desde Colombia, comprobaría primero si estoy detrás de CGNAT y después haría una pregunta todavía más importante: ¿necesito que una conexión externa pueda empezar desde Internet y llegar hasta mi dispositivo?

Si la respuesta es sí, buscaría port forwarding explícito. El proveedor establecido que probé demostró que podía resolver precisamente ese escenario.

Si la respuesta es no, no convertiría esa función en un requisito que termine obligándome a utilizar una ruta peor.

Mi primera solución abrió el puerto. OnlydogVPN no lo hizo.

Pero cuando volví a mirar la tarea en vez de la configuración, fue con la segunda conexión cuando dejé de tocar ajustes y terminé lo que estaba haciendo.

Desde Colombia, el mejor VPN para mi transferencia no fue el que consiguió abrir más puertas hacia mi equipo, sino el que dejó de hacerme pagar velocidad por una puerta que nadie necesitaba cruzar.

Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo sospechar que mi conexión está detrás de CGNAT?

Una pista es que la dirección WAN del router no coincide con la dirección pública y aparece una capa de NAT anterior. El artículo también menciona el rango 100.64.0.0/10 reservado para direcciones compartidas.

¿Abrir un puerto en mi router funciona si el operador usa CGNAT?

No necesariamente. Si la conexión entrante se detiene en el NAT del operador antes de llegar a tu router, la regla local no puede hacer que ese tráfico atraviese la capa anterior.

¿Cuándo es realmente necesario el port forwarding?

Cuando debes aceptar conexiones iniciadas desde Internet, por ejemplo al publicar un servicio, alojar un servidor o usar una aplicación que dependa de conectividad entrante.

¿Port forwarding hace que una transferencia P2P sea automáticamente más rápida?

No. Puede ampliar las posibilidades de conexión con otros pares, pero el artículo muestra que una ruta con el puerto abierto puede rendir peor que otra sin esa función.

¿Qué debería priorizar si no necesito conexiones entrantes?

La tarea real: velocidad, estabilidad y el esfuerzo necesario para mantener la transferencia. No conviene sacrificar una ruta útil solo por conservar un puerto que nadie necesita alcanzar.