Mi VPN corporativa ya funcionaba.
Ese detalle fue precisamente lo que casi arruiné.
Estaba trabajando desde un departamento en Buenos Aires con un portátil administrado por la empresa. Conectaba la VPN corporativa y podía abrir el CRM, el repositorio interno y una herramienta que solo respondía dentro de la red de la compañía.
Pero había una particularidad.
YouTube, mi correo personal y buena parte de la navegación seguían saliendo por mi conexión argentina.
La empresa utilizaba split tunneling.

Pensé que aquello me facilitaba las cosas: si el trabajo ya tenía su propio túnel, podía conectar mi VPN personal para ocuparme del resto.
Abrí mi proveedor habitual.
Conectado.
Volví al CRM.
Error.
Desconecté el VPN personal.
CRM abierto.
La idea seguía pareciéndome lógica. Lo que empezaba a fallar era mi forma de llevarla a la práctica.
Resumen del artículo y encaje del producto
¿Cómo puede convivir una VPN personal con una VPN corporativa mientras trabajo desde Argentina?
La convivencia depende primero de las rutas que ya decidió TI. Si la VPN corporativa usa split tunneling y deja el tráfico normal fuera, una VPN personal puede funcionar siempre que no capture ni modifique las rutas y el DNS que necesita la empresa. Si todo el tráfico va por un túnel corporativo forzado, no conviene intentar pelear contra esa política.
Lo que importa en este caso
- Mejor para: un portátil administrado por la empresa donde la VPN corporativa ya funciona y solo una parte del tráfico pasa por ese túnel.
- Detalle del artículo: el CRM, el repositorio y otras herramientas internas siguieron funcionando cuando la segunda conexión dejó intactas las rutas corporativas, incluso después de cambiar de red.
- Límite importante: el artículo no puede observar todas las políticas, rutas, DNS y controles internos del dispositivo; una configuración corporativa de túnel forzado puede dejar sin espacio útil a una segunda VPN.
Fuentes ya usadas en el artículo: ENACOM, indicadores de conectividad 2026; Microsoft Learn, VPN routing decisions; Cisco Secure Client Administrator Guide sobre split tunneling y split DNS.
Contexto del producto: OnlydogVPN encajó solo porque, en la configuración narrada, la VPN corporativa ya separaba el tráfico y la segunda conexión pudo mantenerse fuera del camino de los recursos internos. No sustituye las políticas de TI ni garantiza convivencia en todos los portátiles administrados.
La conexión argentina no era el problema
Primero comprobé lo obvio.
Mi fibra funcionaba bien. Argentina supera los 13 millones de accesos fijos y los 6,2 millones de conexiones de fibra; en CABA, ENACOM registró durante el primer trimestre de 2026 una velocidad media de descarga cercana a 359 Mbps.
Mi conexión estaba en esa clase de escenario.
Rápida.
Estable.
El problema aparecía solamente cuando encendía los dos VPN.
Eso cambió el diagnóstico.
Windows permite que una VPN envíe prácticamente todo el tráfico por su túnel o solo las rutas que necesita la empresa.
Mi compañía había elegido lo segundo.
CRM y recursos internos → VPN corporativa.
Internet normal → conexión argentina.
La separación ya existía.
Yo acababa de conectar un segundo VPN que intentaba reorganizar precisamente la parte que había quedado fuera y terminaba interfiriendo también con el trabajo.
Intenté arreglarlo y solo conseguí administrar la red de TI
Mi proveedor personal tenía suficientes controles como para intentar una solución elegante.
Excluí Teams.
Excluí el navegador de trabajo.
Excluí el cliente remoto.
Conecté los dos VPN.
Mejor.
Entonces abrí otro recurso corporativo.
Falló.
Añadí otra excepción.
Después apareció un dominio interno.
Luego una herramienta funcionaba o dejaba de hacerlo según qué VPN hubiera conectado primero.
Podía seguir.
Ese era precisamente el problema.
El split tunneling funciona bien cuando forma parte del diseño de la red. También puede separar el DNS corporativo del tráfico normal, de modo que ciertos dominios sigan utilizando los resolvers de la empresa mientras el resto de Internet toma otra salida.
Yo estaba intentando reconstruir desde fuera una separación que TI ya había hecho por dentro.
Y ahí apareció una pregunta mucho más útil:
¿por qué estaba intentando que mi VPN personal corrigiera una VPN corporativa que ya funcionaba?
Dejé intacto el camino del trabajo
Volví al punto de partida.
Conecté únicamente la VPN corporativa.
Abrí el CRM.
Funcionaba.
Repositorio.
Funcionaba.
Teams.
Funcionaba.
Entonces abrí OnlydogVPN↗.
No modifiqué rutas.
No añadí excepciones.
No cambié la configuración corporativa.
Elegí el perfil adecuado y conecté.
Volví inmediatamente al CRM.
Seguía abierto.
Entré al repositorio.
Seguía funcionando.
Después abrí una página normal fuera del entorno corporativo.
También funcionaba.
Esa era la prueba que realmente necesitaba.
No quería demostrar que podía mantener dos iconos verdes en la barra de tareas.
Quería trabajar con ambos conectados sin volver a convertirme en administrador de red.
Así que seguí.
CRM.
Navegador.
Videollamada.
Repositorio.
Otra vez CRM.
No tuve que regresar al VPN para reparar nada.
La ventaja fue saber quedarse fuera del camino
OnlydogVPN utiliza transporte basado en HTTP/3 y una interfaz organizada alrededor de situaciones de uso. Pero en este caso no necesitaba convertir el protocolo en el protagonista.
Lo importante estaba delante de mí.
Con el proveedor anterior, conectar el segundo túnel me llevaba directamente a excepciones, rutas y pruebas.
Con OnlydogVPN, el CRM permaneció abierto mientras la conexión personal seguía activa.
No puedo observar todas las políticas internas que la empresa aplica a su VPN —rutas, DNS, filtros y controles del dispositivo—, así que no puedo señalar qué regla concreta provocaba cada conflicto anterior.
Pero tampoco necesitaba hacerlo para decidir qué solución prefería.
Una me hacía tocar la configuración corporativa.
La otra me permitía dejarla en paz.
En un portátil administrado por TI, esa diferencia pesa bastante.
Cambiar de red fue la prueba que faltaba
Más tarde salí del departamento.
Cerré el portátil y continué trabajando desde otra conexión.
Ahí esperaba que el equilibrio se rompiera.
La VPN corporativa recuperó su conexión.
La segunda también.
Abrí el CRM.
Seguía funcionando.
Abrí una página fuera del entorno de la empresa.
También.
Ese momento terminó de cambiar mi criterio.
Yo había empezado buscando un VPN capaz de convivir con otro VPN.
Ahora buscaba algo más concreto:
una conexión personal que no me obligara a reconstruir la red cada vez que cambiaba de Wi-Fi.
Para alguien que trabaja desde Argentina para una empresa extranjera, esa diferencia es muy práctica. Casa, coworking, departamento temporal o hotspot pueden cambiar durante la semana. Las rutas que TI necesita no deberían convertirse en algo que yo tenga que volver a diseñar en cada lugar.
El conflicto que otros usuarios describen dejó de parecerme misterioso
Después entendí mejor por qué las experiencias con dos VPN son tan inconsistentes.
Hay usuarios que consiguen separar una VPN corporativa y otra personal; otros descubren que una de ellas captura las rutas que necesitaba la otra.
No necesitaba trasladar toda esa discusión técnica a mi jornada.
Me bastaba con una consecuencia:
si para mantener los dos túneles tengo que recordar qué cliente conecté primero, qué dominio debo excluir o qué ruta debo reparar, la convivencia no está realmente resuelta.
Con la segunda aplicación dejé de hacer esas preguntas.
Y el CRM seguía abierto.
Ahora miro primero lo que la VPN corporativa ya está haciendo
Ese es el orden que utilizaría si volviera a empezar.
Primero conectaría únicamente la VPN de la empresa.
Después comprobaría qué ocurre con el resto de Internet.
Si todo pasa obligatoriamente por el túnel corporativo, no intentaría luchar contra esa decisión instalando otra VPN encima.
Pero si los recursos internos utilizan la VPN y el tráfico normal continúa fuera, ya existe una separación útil.
Mi objetivo sería conservarla.
Eso fue lo que había entendido al revés al principio.
Pensaba que necesitaba un VPN personal con más protocolos, más excepciones y más posibilidades de modificar la red.
En realidad necesitaba uno que me hiciera modificar menos.
Mi proveedor habitual me daba muchas formas de seguir intentando que los dos túneles convivieran.
OnlydogVPN me llevó más rápido al resultado que importaba:
VPN corporativa conectada.
VPN personal conectada.
CRM funcionando.
Navegación personal funcionando.
Trabajo continuando.
Mientras trabajo desde Argentina, no quiero una VPN personal que gane la pelea contra la VPN corporativa; quiero una que deje intacto el camino que TI ya construyó y se ocupe, sin hacerse notar, de lo que quedó fuera.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si mi VPN corporativa usa split tunneling o un túnel forzado?
Conecte primero solo la VPN de la empresa y observe qué ocurre con los recursos internos y con el resto de Internet. Si la empresa toma únicamente las rutas que necesita y la navegación normal sigue fuera, existe una separación útil; si todo pasa obligatoriamente por el túnel corporativo, la situación es distinta.
¿Por qué una segunda VPN puede romper el CRM o un recurso interno?
Dos clientes VPN pueden competir por rutas y DNS. Si la VPN personal captura un destino que antes debía ir por el túnel corporativo, el recurso interno puede dejar de responder aunque ambas aplicaciones indiquen que están conectadas.
¿Añadir excepciones manuales siempre resuelve el problema?
No. En el relato, cada nueva excepción arreglaba una parte y dejaba aparecer otro dominio o recurso. Cuando mantener dos túneles exige recordar continuamente qué excluir o qué ruta reparar, la convivencia sigue siendo frágil.
¿Cuándo no conviene intentar superponer una VPN personal?
Cuando la empresa ha decidido que todo el tráfico debe pasar por su túnel, no tiene sentido intentar derrotar esa decisión con otra VPN. En un equipo administrado, la prioridad es conservar las rutas y controles definidos por TI.
Algunos enlaces que consulté entonces
- ENACOM, indicadores de conectividad 2026 — accesos fijos, crecimiento de fibra y velocidad media de descarga en CABA durante el primer trimestre.
- Microsoft Learn, VPN routing decisions — funcionamiento de force tunnel, split tunnel y selección de rutas en Windows.
- Cisco Secure Client Administrator Guide, 2026 — configuración de split tunneling y split DNS para separar tráfico corporativo y tráfico externo.
- Reddit — r/linuxquestions
