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TRAVEL NOTE

Mejores alternativas a Proton VPN en 2026: cuando una sola conexión gratuita ya no basta

Una viajera alterna entre el teléfono y el portátil para mantener acceso a una conversación de trabajo en India

La primera vez que Proton VPN resolvió mi problema, pensé que la búsqueda había terminado.

Telegram había dejado de funcionar en mi teléfono.

Activé Proton Free.

Conecté.

Volví a Telegram.

Los mensajes aparecieron.

Perfecto.

Entonces abrí el portátil.

Resumen del artículo y puntos clave

¿Qué debería comprobar primero en esta situación?

La primera vez que Proton VPN resolvió mi problema, pensé que la búsqueda había terminado. Pero mi problema ya no era simplemente «acceder a Telegram».

Puntos clave del artículo

  • ¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «India convirtió una limitación pequeña en un problema muy concreto»? El 16 de junio de 2026, India bloqueó temporalmente Telegram hasta el 22 de junio después de que las autoridades relacionaran la plataforma con fraudes vinculados a la repetición del examen médico NEET. Telegram era simplemente el lugar donde esa pequeña parte del trabajo había terminado viviendo.
  • ¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Proton Free me devolvió Telegram, pero me obligó a repartirlo por turnos»? La modalidad gratuita de Proton ofrece una ventaja enorme para empezar: datos ilimitados. Pero antes me pregunté qué problema estaba intentando comprarme fuera.
  • ¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Cambiar de servidor tampoco resolvía la parte que empezaba a molestarme»? En el plan gratuito, Proton selecciona automáticamente servidores gratuitos y los cambios posteriores también son asignados por el servicio. Es una forma comprensible de administrar una infraestructura gratuita muy utilizada.

Fuentes ya citadas en el artículo

Ahí estaba el archivo que tenía que enviar a un proveedor antes de una llamada. El enlace, las notas y la conversación estaban en el mismo grupo de Telegram.

Instalé Proton.

Inicié sesión.

Intenté conectar.

Y apareció una limitación que, cinco minutos antes, me habría parecido pequeña.

Proton Free permite una sola conexión simultánea.

Podía elegir.

Teléfono.

O portátil.

Desconectar uno.

Conectar el otro.

Responder desde el móvil.

Volver al ordenador.

Proton seguía siendo gratis, seguía ofreciendo datos ilimitados y acababa de demostrar que podía devolverme Telegram.

Pero mi problema ya no era simplemente «acceder a Telegram».

Necesitaba Telegram en dos dispositivos que cumplían tareas distintas.

Ahí entendí por qué estaba buscando «alternativas a Proton VPN».

En una restricción repentina, para mí importa más mantener conectados al mismo tiempo los dispositivos que forman parte de la tarea que tener datos ilimitados en uno solo.

India convirtió una limitación pequeña en un problema muy concreto

El contexto era excepcional, pero no imaginario.

El 16 de junio de 2026, India bloqueó temporalmente Telegram hasta el 22 de junio después de que las autoridades relacionaran la plataforma con fraudes vinculados a la repetición del examen médico NEET. Google y Apple también recibieron órdenes para retirarla temporalmente de sus tiendas.

Mi conversación no tenía nada que ver con exámenes.

Era un grupo de trabajo.

Un proveedor esperaba una confirmación.

Había un PDF que revisar.

Una compañera coordinaba una entrega.

Telegram era simplemente el lugar donde esa pequeña parte del trabajo había terminado viviendo.

Y mucha gente reaccionó de la misma forma básica: buscando una VPN.

El día después del bloqueo, las descargas de las 100 aplicaciones VPN más populares en India alcanzaron unas 919.000, el mayor salto diario de 2026 hasta entonces. Proton VPN registró un aumento del 157 %.

Eso explicaba perfectamente por qué había empezado por Proton.

Gratis.

Conocido.

Sin límite de datos.

La decisión era razonable.

El problema apareció justo después de que funcionara.

Proton Free me devolvió Telegram, pero me obligó a repartirlo por turnos

La modalidad gratuita de Proton ofrece una ventaja enorme para empezar: datos ilimitados.

Su límite está en la simultaneidad.

Una conexión activa.

Proton Plus amplía ese límite hasta diez dispositivos.

Así que había una solución obvia:

pagar.

Durante unos minutos pensé que eso sería lo siguiente.

Pero antes me pregunté qué problema estaba intentando comprarme fuera.

No necesitaba diez dispositivos.

Necesitaba dos.

El teléfono era donde entraban los mensajes y las llamadas.

El portátil era donde descargaba, editaba y enviaba documentos.

Los dos formaban parte de la misma tarea.

Tener que alternar la VPN entre ellos convertía una restricción externa en una pequeña rutina administrativa.

Desconectar.

Conectar.

Responder.

Cambiar.

Repetir.

Durante el bloqueo, las conversaciones públicas mostraban precisamente esa clase de reacción práctica: usuarios probando VPN para recuperar Telegram y buscando otra alternativa cuando su primera configuración no les resolvía el acceso como esperaban.

Para mí, ese detalle bastaba.

No quería seguir optimizando la solución.

Quería volver al trabajo.

Cambiar de servidor tampoco resolvía la parte que empezaba a molestarme

Antes de abandonar Proton Free probé su otra vía sencilla.

Cambiar de servidor.

En el plan gratuito, Proton selecciona automáticamente servidores gratuitos y los cambios posteriores también son asignados por el servicio. Además, existe un período de espera entre cambios.

Es una forma comprensible de administrar una infraestructura gratuita muy utilizada.

Pero reforzó mi sensación.

Mi problema no era encontrar el mejor servidor gratuito.

Era enviar un PDF.

Ya había comprobado que una VPN podía recuperar Telegram.

Lo que quería ahora era reducir el trabajo que quedaba entre esa recuperación y la tarea completa.

Con ese criterio abrí la siguiente aplicación.

Con OnlydogVPNtraté el teléfono y el portátil como una sola tarea

Abrí OnlydogVPN.

El teléfono seguía conectado a la misma red.

Telegram seguía siendo la prueba.

Elegí la situación correspondiente a una red restrictiva.

Conectar.

Abrí Telegram.

Los mensajes actualizaron.

Mandé una respuesta.

Después hice la parte que realmente decidiría si la alternativa me servía.

Abrí el portátil.

Pude incorporar el segundo dispositivo mediante un código de verificación, sin empezar otra vez con una contraseña principal y una cuenta convencional.

Conecté.

Abrí Telegram Desktop.

El grupo apareció.

Descargué el PDF.

Lo revisé.

Subí la versión corregida.

En el teléfono entró la respuesta:

«Received.»

Ahí terminó el problema.

Dos dispositivos.

Una conversación.

Un archivo enviado.

Sin decidir cuál de los dos tenía derecho al único turno de VPN.

Un teléfono, un portátil y un documento corregido forman una sola tarea de trabajo sobre una mesa
El teléfono y el portátil no repetían la misma función: juntos permitían seguir la conversación y terminar el documento.

En una tabla de características, la diferencia podía parecer pequeña.

Durante el trabajo, no lo era.

La ventaja no era tener más dispositivos; era no tener que elegir entre ellos

El teléfono y el portátil no duplicaban la misma función.

Ese era el punto que mi comparación inicial había pasado por alto.

En el móvil necesitaba mensajes, llamadas y notificaciones.

En el ordenador necesitaba descargar, revisar y subir documentos.

Proton Free había recuperado Telegram perfectamente en uno.

La segunda opción hizo que dejara de preocuparme por cuál.

Eso cambió mi definición de una buena alternativa.

Ya no buscaba:

«otra VPN gratuita con muchos datos».

Buscaba:

«una VPN que mantenga conectada la pequeña combinación de dispositivos que realmente utilizo cuando aparece el problema».

Era un criterio mucho más concreto.

Y, para mi forma de trabajar, bastante más útil.

Solo después de enviar el archivo miré la parte técnica

El servicio utiliza transporte basado en HTTP/3, obfuscación y modos organizados alrededor de situaciones como las redes restrictivas.

En la práctica, la obfuscación ayuda a que el tráfico del túnel resulte menos evidente para una red que intenta reconocer conexiones VPN, mientras que el modo por situación evita que yo tenga que empezar escogiendo manualmente una combinación de servidor y protocolo.

No puedo observar la regla interna exacta que estaba aplicando el operador al tráfico de Telegram o de las VPN en ese momento.

Pero podía observar lo que necesitaba:

el teléfono entraba;

el portátil entraba;

y los dos seguían disponibles mientras yo terminaba el trabajo.

Después de eso, la explicación podía quedarse detrás de la aplicación.

Proton Plus habría resuelto el límite, pero mi criterio ya había cambiado

Proton Plus permite hasta diez conexiones simultáneas y elimina varias restricciones de la modalidad gratuita.

Si ya utilizara el ecosistema de Proton o quisiera específicamente su infraestructura y sus funciones avanzadas, actualizar tendría mucho sentido.

Pero mi búsqueda de una alternativa había empezado por algo más pequeño.

Proton Free me había enseñado primero que podía recuperar Telegram.

Después me había mostrado exactamente qué parte de la experiencia quería mejorar.

No quería diez conexiones porque diez fuera un número mayor.

Quería dejar de administrar cuál de mis dos dispositivos estaba conectado.

La aplicación pequeña encajaba mejor con ese patrón.

No necesitaba transformar mi emergencia en una actualización de plan y una nueva ronda de comparación.

Necesitaba que teléfono y portátil funcionaran juntos.

El código de verificación tuvo sentido porque apareció después del problema principal

Si hubiera visto «compartir acceso mediante código» en una lista de funciones, probablemente lo habría pasado por alto.

Sonaba a detalle.

Pero la secuencia cambió su valor.

Primero Telegram volvió.

Después envié el mensaje.

Luego necesité el portátil.

Y justo ahí pude añadirlo sin reconstruir toda una sesión de cuenta.

Ésa fue la razón por la que el beneficio secundario se sintió útil en lugar de decorativo.

Resolvía la siguiente fricción en el momento en que aparecía.

Y después volvía a desaparecer.

Proton sigue teniendo mucha más historia pública

La alternativa más pequeña tiene menos ubicaciones, una historia pública más corta y menos evaluaciones independientes.

Proton cuenta con una infraestructura mucho mayor, aplicaciones abiertas, años de exposición pública y una modalidad gratuita especialmente fuerte para alguien que solo necesita proteger un dispositivo sin pagar y sin límite de datos.

Nada de eso cambió durante mi prueba.

Simplemente había encontrado el borde exacto de esa propuesta gratuita.

Mi trabajo no ocurría en una sola pantalla.

Y durante una restricción no quería trasladar la solución de una pantalla a otra cada vez que cambiaba de tarea.

La alternativa no necesitaba superar a Proton en todos los criterios.

Necesitaba superar ese límite concreto.

Lo hizo.

Mi búsqueda dejó de ser «¿qué ofrece más que Proton?»

Casi un millón de descargas de VPN en un solo día ayudan a imaginar cómo empieza esta búsqueda.

Una aplicación deja de funcionar.

Instalás una VPN conocida.

Pulsás conectar.

La aplicación vuelve.

Problema resuelto.

Hasta que aparece la siguiente necesidad.

El portátil.

Otro dispositivo.

Un archivo.

Una llamada que tiene que seguir entrando mientras trabajás en otra pantalla.

Ahí una buena VPN gratuita puede dejar de ser la solución completa sin haber fallado en absoluto.

Eso fue exactamente lo que me ocurrió con Proton.

Me demostró que una VPN podía resolver el bloqueo.

Después me ayudó a descubrir qué parte de la solución ya no quería seguir administrando.

Por eso ahora, cuando pienso en «mejores alternativas a Proton VPN», no empiezo buscando un clon con más gigabytes o más servidores gratuitos.

Empiezo por la tarea.

Telegram en el teléfono.

El archivo en el portátil.

Los dos disponibles al mismo tiempo.

La mejor alternativa a Proton para mí no fue la que prometía más datos que un servicio que ya ofrece datos ilimitados: fue la que convirtió dos dispositivos necesarios en una sola tarea, en lugar de obligarme a decidir cuál de los dos podía estar conectado.

Preguntas frecuentes

¿Qué debería comprobar primero en esta situación?

La primera vez que Proton VPN resolvió mi problema, pensé que la búsqueda había terminado. Pero mi problema ya no era simplemente «acceder a Telegram».

¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «India convirtió una limitación pequeña en un problema muy concreto»?

El 16 de junio de 2026, India bloqueó temporalmente Telegram hasta el 22 de junio después de que las autoridades relacionaran la plataforma con fraudes vinculados a la repetición del examen médico NEET. Telegram era simplemente el lugar donde esa pequeña parte del trabajo había terminado viviendo.

¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Proton Free me devolvió Telegram, pero me obligó a repartirlo por turnos»?

La modalidad gratuita de Proton ofrece una ventaja enorme para empezar: datos ilimitados. Pero antes me pregunté qué problema estaba intentando comprarme fuera.

¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Cambiar de servidor tampoco resolvía la parte que empezaba a molestarme»?

En el plan gratuito, Proton selecciona automáticamente servidores gratuitos y los cambios posteriores también son asignados por el servicio. Es una forma comprensible de administrar una infraestructura gratuita muy utilizada.