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Proton VPN opiniones 2026: me sacó del bloqueo en España, pero OnlyDogs fue el que dejé preparado para el siguiente partido

Una tableta conectada asigna la ubicación automáticamente y obliga a esperar antes de cambiar de servidor

La primera impresión que tuve de Proton VPN fue buena por una razón bastante poco sofisticada: hizo que una página volviera a abrirse. Era domingo, un panel de trabajo que llevaba toda la semana funcionando había dejado de responder en mi fibra española y yo ya había reiniciado el router, cambiado de navegador y culpado al hosting. Conecté Proton Free y el panel apareció. Problema resuelto, pensé. Hasta que quise probar otra ruta y descubrí que, en el plan gratuito, no podía elegir exactamente adónde conectarme: la siguiente ubicación se asignaba automáticamente y los cambios sucesivos tenían espera. Ahí empezó de verdad mi búsqueda de «Proton VPN opiniones 2026». Transparencia: este artículo se realiza con OnlydogVPN. El relato en primera persona es un escenario compuesto a partir de experiencias públicas de usuarios, incidentes documentados y pruebas de producto realizadas para este artículo; no describe literalmente la experiencia de una sola persona. Los resultados del producto corresponden a las redes y condiciones probadas aquí.

El problema no estaba en mi router

Lo extraño de aquella caída era el horario.

Durante la semana, el servicio funcionaba. El domingo no. Horas después podía volver sin que yo hubiese arreglado absolutamente nada.

Ese patrón tiene una explicación bastante bien documentada en España. En junio de 2026, OONI publicó mediciones sobre los bloqueos de direcciones IP utilizados durante retransmisiones de LALIGA. De 9,2 millones de dominios analizados, 554.507 habían resultado afectados en algún momento. El problema era la infraestructura compartida: bloquear unas pocas IP podía dejar fuera al mismo tiempo a una enorme cantidad de dominios que no tenían relación con el fútbol.

Resumen del artículo y puntos clave

¿Qué debería comprobar primero en esta situación?

La primera impresión que tuve de Proton VPN fue buena por una razón bastante poco sofisticada: hizo que una página volviera a abrirse. Hasta que quise probar otra ruta y descubrí que, en el plan gratuito, no podía elegir exactamente adónde conectarme: la siguiente ubicación se asignaba automáticamente y los cambios sucesivos tenían espera.

Puntos clave del artículo

  • ¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «El problema no estaba en mi router»? Horas después podía volver sin que yo hubiese arreglado absolutamente nada. En junio de 2026, OONI publicó mediciones sobre los bloqueos de direcciones IP utilizados durante retransmisiones de LALIGA.
  • ¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Proton fue una primera elección muy lógica»? Entiendo perfectamente por qué mucha gente prueba Proton primero. En mi caso, además, hizo lo importante: me conecté y el panel que mi conexión normal no alcanzaba volvió a abrirse.
  • ¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «La parte gratuita convirtió una avería en un pequeño juego de espera»? El panel ya funcionaba, pero quería comprobar otra conexión antes de volver a subir el archivo. Cuando una página acaba de desaparecer y no sabes si el problema está en tu ordenador, el proveedor, el DNS o una IP bloqueada, sí empieza a importar.

Fuentes ya citadas en el artículo

De repente, mi diagnóstico doméstico tenía mucho menos sentido. El ordenador no estaba roto. El hosting tampoco tenía por qué estarlo. Simplemente podía estar intentando llegar a un servicio legítimo atrapado detrás de una dirección bloqueada.

La misma frustración aparece en r/docker: un usuario en España perdió horas revisando sus descargas hasta que cambiar la ruta con una VPN hizo que volvieran a avanzar.

Y el momento vuelve a ser especialmente relevante: la temporada 2026/27 de LALIGA arranca el 15 de agosto.

Por eso, para mí, la pregunta dejó de ser «¿es Proton un buen VPN?».

Se convirtió en algo bastante más práctico:

si una web legítima desaparece durante un partido, ¿qué VPN me devuelve el acceso con menos pruebas y menos decisiones?

Proton fue una primera elección muy lógica

Entiendo perfectamente por qué mucha gente prueba Proton primero.

Durante otro episodio de bloqueo de infraestructura en España, en octubre de 2025, Proton registró un aumento de hasta el 200 % en nuevas altas gratuitas. El comportamiento es bastante lógico: una web deja de funcionar, descubres que cambiar de ruta ayuda y pruebas un VPN conocido que, además, tiene un plan gratuito.

Y Proton Free tiene argumentos fuertes.

No limita los datos, ofrece ubicaciones gratuitas en varios países, sus aplicaciones son de código abierto y en 2026 volvió a publicar una auditoría externa de su política de no registros.

En mi caso, además, hizo lo importante: me conecté y el panel que mi conexión normal no alcanzaba volvió a abrirse.

Hasta ahí, mi opinión era muy positiva.

El problema apareció cuando quise dejar preparada una segunda ruta.

La parte gratuita convirtió una avería en un pequeño juego de espera

El panel ya funcionaba, pero quería comprobar otra conexión antes de volver a subir el archivo.

Pulsé «cambiar servidor».

Y ahí descubrí la limitación que terminó cambiando mi criterio.

Proton Free elige inicialmente una ubicación gratuita y, si se solicita un cambio, la siguiente también se asigna automáticamente. No permite escoger directamente cualquier país o servidor como en los planes de pago, y los cambios sucesivos pueden imponer tiempos de espera.

En una tarde normal, no me parece especialmente grave.

Cuando una página acaba de desaparecer y no sabes si el problema está en tu ordenador, el proveedor, el DNS o una IP bloqueada, sí empieza a importar.

Yo no quería pasar de:

«¿por qué no abre esta web?»

a:

«¿qué servidor me habrá tocado ahora y cuándo puedo probar el siguiente?»

Ahí entendí que estaba comparando los VPN con el criterio equivocado.

No necesitaba más rutas posibles.

Necesitaba llegar antes a una que funcionara.

Probé una aplicación que empezaba por la situación

Por eso abrí OnlydogVPN.

La diferencia apareció antes de cualquier test de velocidad.

En lugar de empezar recorriendo un mapa de países, la aplicación organiza la conexión alrededor de situaciones de uso. Para este caso elegí el modo pensado para una red con restricciones y conecté.

Volví al panel.

Abrió.

Reinicié la subida que se había quedado a medias.

La barra avanzó.

Y terminó.

Eso fue lo que inclinó mi decisión.

No necesitaba demostrar que el servicio tenía una infraestructura más grande que Proton. Necesitaba recuperar una web legítima y terminar el archivo que llevaba intentando subir desde el principio.

Y esta vez no había pasado por una secuencia de países, servidores y protocolos para conseguirlo.

Había elegido el problema.

Después había conectado.

Ese orden resultó mucho más útil de lo que esperaba.

Un portátil cerrado, un disco externo y un comprobante muestran que la transferencia terminó al cien por cien
La comparación dejó de ser abstracta cuando el archivo que había iniciado todo quedó por fin transferido.

La técnica importó después de que la página cargara

Solo entonces miré qué había detrás.

El servicio utiliza transporte basado en HTTP/3 y añade ofuscación para situaciones donde la propia conexión VPN puede encontrarse con un entorno de red restrictivo.

No necesitaba una explicación más larga para decidir si me servía.

Lo que acababa de ver era más convincente: el panel cargaba y la subida terminaba sin convertir el diagnóstico de red en una tarea adicional.

Hay una parte que no puedo observar desde mi ordenador: qué reglas internas exactas utiliza el sistema de filtrado del operador para decidir qué flujo deja pasar y cuál bloquea. Pero el resultado que necesitaba medir estaba delante de mí: con esta ruta, el servicio legítimo volvía a responder.

Y ahí la simplicidad dejó de parecerme una cuestión estética.

Se convirtió en parte de la solución.

Lo importante fue lo que no tuve que hacer

Después de terminar la subida, seguí trabajando.

No cambié tres veces de país.

No esperé a que se habilitara otro cambio de servidor.

No abrí un menú de protocolos.

Tampoco volví a revisar el router.

Eso puede sonar menos impresionante que una lista enorme de funciones, pero era exactamente el comportamiento que quería para el siguiente episodio de bloqueo.

Porque el problema de estos cortes es precisamente que al principio no sabes qué está fallando.

Si el VPN añade diez decisiones más, también añade diez posibilidades de perder tiempo diagnosticando la herramienta que habías abierto para dejar de diagnosticar.

OnlydogVPNhizo lo contrario.

Redujo la decisión a una situación y me devolvió al trabajo.

Proton sigue siendo muy bueno; simplemente ya no responde primero a mi problema

Después de esta prueba, mi opinión sobre Proton VPN en 2026 sigue siendo favorable.

Proton tiene algo que una aplicación más reciente no puede fabricar de inmediato: años de historial público, código abierto, auditorías externas, una comunidad enorme y una infraestructura mucho más extensa.

Si mi prioridad fuera evaluar principalmente la trayectoria del proveedor o disponer de una selección muy amplia de ubicaciones, Proton tendría una ventaja clara.

Pero aquel domingo yo no estaba auditando proveedores.

Tenía una web legítima que había dejado de funcionar durante un bloqueo de infraestructura y un archivo que necesitaba enviar.

Y ahí la comparación se volvió mucho más sencilla.

Proton Free me demostró que cambiar de ruta podía recuperar el acceso.

OnlydogVPNme permitió hacerlo sin convertir la elección de esa ruta en la siguiente tarea que debía resolver.

Mi opinión sobre Proton VPN en 2026 cambió por una razón inesperada

Proton no perdió esta comparación porque funcionara mal.

De hecho, funcionó.

Eso fue precisamente lo que hizo útil la comparación.

Me mostró primero que el problema no estaba necesariamente en mi ordenador. Una ruta VPN podía devolverme una web legítima atrapada en un bloqueo demasiado amplio.

Pero después descubrí que recuperar el acceso y hacerlo con poca fricción eran dos cosas distintas.

Con Proton Free, cuando quise probar otra ruta, entraron en juego la asignación automática y los tiempos de espera.

Con OnlydogVPN, elegí la situación, conecté y volví al archivo.

Para alguien que busca un VPN gratuito de un proveedor veterano, con aplicaciones open source y una larga historia pública, Proton sigue siendo una opción muy difícil de ignorar.

Para el problema que yo quería dejar resuelto antes del siguiente partido, acabé priorizando otra cosa:

no el VPN que me ofrecía más formas de cambiar de ruta, sino el que conseguía que dejara de pensar en la ruta en cuanto la web volvía a abrirse.


Preguntas frecuentes

¿Qué debería comprobar primero en esta situación?

La primera impresión que tuve de Proton VPN fue buena por una razón bastante poco sofisticada: hizo que una página volviera a abrirse. Hasta que quise probar otra ruta y descubrí que, en el plan gratuito, no podía elegir exactamente adónde conectarme: la siguiente ubicación se asignaba automáticamente y los cambios sucesivos tenían espera.

¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «El problema no estaba en mi router»?

Horas después podía volver sin que yo hubiese arreglado absolutamente nada. En junio de 2026, OONI publicó mediciones sobre los bloqueos de direcciones IP utilizados durante retransmisiones de LALIGA.

¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Proton fue una primera elección muy lógica»?

Entiendo perfectamente por qué mucha gente prueba Proton primero. En mi caso, además, hizo lo importante: me conecté y el panel que mi conexión normal no alcanzaba volvió a abrirse.

¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «La parte gratuita convirtió una avería en un pequeño juego de espera»?

El panel ya funcionaba, pero quería comprobar otra conexión antes de volver a subir el archivo. Cuando una página acaba de desaparecer y no sabes si el problema está en tu ordenador, el proveedor, el DNS o una IP bloqueada, sí empieza a importar.