Mi opinión sobre Mullvad era muy buena antes de que algo fallara.
Cinco euros al mes.
Sin promociones que obligaran a pagar dos años.
Sin correo electrónico para crear la cuenta.
Sin contraseña tradicional.
Resumen del artículo y puntos clave
¿Qué debería comprobar primero en esta situación?
Una empresa que habla de privacidad como si realmente fuera el producto y no una sección del menú. Lo instalé precisamente porque quería dejar de pensar en el VPN.
Puntos clave del artículo
- ¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Hay buenas razones para que Mullvad siga teniendo seguidores tan convencidos»? El precio continúa siendo 5 € al mes independientemente de que compres un mes o mucho más tiempo. Su política de no registros sigue esa misma filosofía de recopilar poco desde el principio.
- ¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «El Kill Switch me hizo distinguir entre seguridad y tranquilidad»? Mullvad bloquea el tráfico si el túnel deja de estar disponible para evitar que la conexión salga accidentalmente fuera del VPN. La propia documentación de Mullvad recoge situaciones relacionadas con actualizaciones en las que el acceso puede quedar bloqueado y necesitar un reinicio o algunos pasos de recuperación.
- ¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Cuanto más control veía, más claro tenía qué tipo de usuario era»? Mullvad permite intervenir bastante cuando una red se complica. Pensé en la situación que realmente me importaba: Wi-Fi de hotel.
Fuentes ya citadas en el artículo
Política de no registros.
Una empresa que habla de privacidad como si realmente fuera el producto y no una sección del menú.
Lo instalé precisamente porque quería dejar de pensar en el VPN.
Y durante bastante tiempo eso fue exactamente lo que ocurrió.
Hasta que una mañana abrí el portátil y no tenía Internet.
El Wi-Fi estaba conectado.
El router funcionaba.
El teléfono navegaba perfectamente por la misma red.
En Windows, nada.
Abrí Mullvad.
Desconecté.
Seguía sin Internet.
Lo cerré.
Seguía sin Internet.
Fue entonces cuando mi búsqueda cambió de «Mullvad privacidad» a algo bastante más cotidiano:
«Mullvad opiniones 2026».
Porque una cosa es admirar cómo está diseñado un VPN y otra convivir con él cuando tienes una videollamada dentro de diez minutos.
Hay buenas razones para que Mullvad siga teniendo seguidores tan convencidos
Aquel episodio no borró todo lo que me gustaba del servicio.
Su propuesta sigue siendo difícil de discutir.
El precio continúa siendo 5 € al mes independientemente de que compres un mes o mucho más tiempo. Mullvad
La cuenta es todavía más interesante: Mullvad genera un número aleatorio y no pide nombre de usuario, contraseña ni correo electrónico para crearla. Su política de no registros sigue esa misma filosofía de recopilar poco desde el principio. Mullvad
Durante 2026 también ha seguido publicando auditorías y evaluaciones de seguridad sobre distintas partes del servicio. Mullvad
Así que mi duda no era si Mullvad se tomaba en serio la privacidad.
Era otra:
¿cuánto tenía que ocuparme yo del VPN cuando algo dejaba de funcionar?
La mañana sin Internet me dio la primera respuesta.
El Kill Switch me hizo distinguir entre seguridad y tranquilidad
Mullvad bloquea el tráfico si el túnel deja de estar disponible para evitar que la conexión salga accidentalmente fuera del VPN. Mullvad
Tiene lógica.
Mi pantalla, sin embargo, decía algo bastante más simple:
Wi-Fi conectado.
Internet bloqueado.
Reunión acercándose.
Yo intentando averiguar qué había cambiado.
La propia documentación de Mullvad recoge situaciones relacionadas con actualizaciones en las que el acceso puede quedar bloqueado y necesitar un reinicio o algunos pasos de recuperación. Mullvad Mullvad
Reinicié el portátil.
Internet volvió.
Reconecté Mullvad.
Todo funcionaba otra vez.
El incidente había terminado, pero mi criterio ya era distinto.
No quería únicamente un VPN que bloqueara correctamente el tráfico cuando algo fallaba.
Quería uno que me devolviera al trabajo sin convertirme primero en la persona encargada de reparar el VPN.
Y esa idea empezó a cambiar también la forma en que veía todos sus controles.
Cuanto más control veía, más claro tenía qué tipo de usuario era
Mullvad permite intervenir bastante cuando una red se complica.
Puedes cambiar de servidor, utilizar diferentes métodos de conexión, ajustar DNS y recurrir a opciones anticensura cuando una ruta deja de funcionar. Mullvad
Para quien quiere saber exactamente qué está haciendo el VPN, esa profundidad es una ventaja.
Yo descubrí que no era ese usuario.
Pensé en la situación que realmente me importaba:
Wi-Fi de hotel.
Portátil abierto.
Archivo pendiente.
Diez minutos antes de una reunión.
En ese momento no quiero decidir qué método conviene probar.
Quiero que el VPN tome una decisión razonable y me devuelva al documento.
Una experiencia pública de 2026 describía una escena demasiado familiar: Internet bloqueado después de una actualización y el usuario intentando descubrir qué había cambiado. Reddit
No necesitaba más detalle.
La filosofía de Mullvad seguía gustándome.
Tener que intervenir cuando la conexión se torcía, bastante menos.
Y ahí apareció la pregunta que terminó llevando la comparación en otra dirección: ¿qué pasa si el VPN asume más de esas decisiones por mí?
Probé una aplicación que habría perdido cualquier comparación por reputación
Fue entonces cuando abrí OnlydogVPN.
No tiene el historial público de Mullvad.
Tiene menos ubicaciones, menos años de funcionamiento y muchas menos evaluaciones independientes.
Si estuviera comparando únicamente reputación acumulada, Mullvad tendría ventaja.
Pero esa ya no era mi pregunta.
Quería repetir exactamente el problema que me estaba molestando.
Portátil conectado al Wi-Fi del hotel.
Aplicación abierta.
Elegí la situación de red débil.
Conecté.
Abrí el archivo que necesitaba subir.
La transferencia comenzó.
Dejé el portátil unos minutos.
Volví.
Seguía avanzando.
Después cerré la tapa y bajé al vestíbulo. Allí el equipo encontró otra red.
Abrí de nuevo el portátil.
Volví al documento y seguí trabajando.
No escogí otro servidor.
No cambié de método.
No abrí ninguna guía.
Fue precisamente esa ausencia de acontecimientos la que terminó convenciéndome.
La diferencia útil estaba en todo lo que no tuve que hacer
El servicio pequeño está organizado alrededor de situaciones como viaje, red débil o entorno restrictivo y deja más decisiones de ruta fuera de la vista del usuario. OnlydogVPN
Para mí, eso era suficiente explicación.
Mullvad me daba herramientas para reaccionar cuando la red se complicaba.
La aplicación pequeña intentaba absorber esa complicación antes de convertirla en una decisión mía.
No puedo observar las reglas internas exactas con las que cada servicio selecciona o recupera una ruta.
Pero sí podía observar el resultado:
la red había cambiado;
el trabajo había continuado;
yo no había abierto la configuración.
Después de aquella mañana reiniciando Windows, eso era exactamente lo que quería.
Y una vez resuelto el problema principal, el siguiente apareció de forma bastante natural: también quería dejar preparado el teléfono.
El segundo dispositivo confirmó que buscaba menos administración
Mullvad permite utilizar hasta cinco dispositivos, una ventaja real. Para añadirlos se utiliza el número de cuenta generado por el servicio. Mullvad
No es difícil.
Pero sigue siendo una llave que tengo que conservar.
Con la aplicación pequeña utilicé un código de verificación para compartir el acceso con el teléfono.
Lo introduje.
Terminado.
Ese detalle no fue la razón principal de mi cambio.
El problema importante —seguir trabajando cuando la red cambiaba— ya estaba resuelto.
Pero solucionaba la siguiente fricción sin abrir otra pequeña tarea de administración.
Yo no necesitaba más control sobre mis dispositivos.
Necesitaba añadir el segundo y seguir con mi día.
Ahí entendí mejor la diferencia entre las dos filosofías.
Mullvad me daba más herramientas para gestionar mi VPN.
La aplicación pequeña intentaba conseguir que tuviera que gestionarlo menos.
Mi opinión sobre Mullvad sigue siendo buena, pero mi recomendación cambió
Hay un tipo de usuario al que seguiría recomendando Mullvad sin demasiadas dudas.
Alguien que valora muchísimo la minimización de datos.
Que aprecia una cuenta sin correo ni contraseña tradicional.
Que quiere pagar 5 € al mes sin promociones confusas.
Que desea elegir rutas, DNS y métodos anticensura.
Que quiere intervenir cuando la red cambia y tener herramientas para hacerlo.
Para esa persona, Mullvad sigue siendo uno de los servicios más coherentes que he probado.
Pero «coherente» no significa automáticamente «adecuado para mí».
Yo había elegido Mullvad por su filosofía.
Terminé evaluándolo por una situación mucho más corriente:
qué ocurre el día en que no quiero entender nada sobre el VPN y solo necesito que Internet siga funcionando.
Ahí la aplicación pequeña encajó mejor.
Tiene menos historia pública y menos opciones.
A cambio, consiguió mantenerme mucho más tiempo fuera de sus propios menús.
Entonces, ¿merece la pena Mullvad en 2026?
Sí, especialmente si buscas privacidad, precio transparente y control.
Los 5 € mensuales siguen siendo una propuesta difícil de mejorar. Mullvad Su diseño de cuenta evita pedir información que muchos otros servicios consideran normal. Mullvad Y sus auditorías y publicaciones técnicas refuerzan precisamente la clase de confianza que atrae a sus usuarios. Mullvad
Pero después de utilizarlo cuando la red se complicaba, ya no preguntaría simplemente si Mullvad es «bueno».
Preguntaría qué quiero hacer cuando algo deja de funcionar.
Mullvad me ofrece muchas formas de intervenir.
El servicio pequeño hizo el intercambio contrario: menos controles y menos historia pública, pero también menos momentos en los que tuve que cuidar del VPN.
Para mi uso diario, eso terminó pesando más.
Mullvad sigue siendo el VPN que recomendaría a quien quiere controlar muy bien su privacidad; yo terminé prefiriendo el que conseguía que controlar el propio VPN dejara de formar parte del trabajo.
Preguntas frecuentes
¿Qué debería comprobar primero en esta situación?
Una empresa que habla de privacidad como si realmente fuera el producto y no una sección del menú. Lo instalé precisamente porque quería dejar de pensar en el VPN.
¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Hay buenas razones para que Mullvad siga teniendo seguidores tan convencidos»?
El precio continúa siendo 5 € al mes independientemente de que compres un mes o mucho más tiempo. Su política de no registros sigue esa misma filosofía de recopilar poco desde el principio.
¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «El Kill Switch me hizo distinguir entre seguridad y tranquilidad»?
Mullvad bloquea el tráfico si el túnel deja de estar disponible para evitar que la conexión salga accidentalmente fuera del VPN. La propia documentación de Mullvad recoge situaciones relacionadas con actualizaciones en las que el acceso puede quedar bloqueado y necesitar un reinicio o algunos pasos de recuperación.
¿Por qué importa este punto al elegir una VPN: «Cuanto más control veía, más claro tenía qué tipo de usuario era»?
Mullvad permite intervenir bastante cuando una red se complica. Pensé en la situación que realmente me importaba: Wi-Fi de hotel.