El VPN estaba funcionando exactamente como debía.
Ese era el problema.
Estaba en una cafetería de Buenos Aires con el teléfono conectado al Wi-Fi. Había dejado el VPN activo porque quería mantener el resto de mis aplicaciones dentro del túnel.
Entonces necesité hacer una transferencia.
Abrí la app bancaria.
Logo.
Espera.
Error de conexión.
La cerré y volví a entrar.
Lo mismo.
Mi primera reacción fue cambiar el VPN a un servidor argentino. Parecía lógico: si el banco estaba incómodo con una IP extranjera, una salida en Argentina debería arreglarlo.
No lo hizo.
Ahí entendí que estaba intentando resolver el problema equivocado.
No necesitaba encontrar un servidor argentino mejor.
Necesitaba que la aplicación bancaria dejara de pasar por el VPN.
Resumen y contexto
La idea central de este artículo
Una conexión VPN cambia la IP que ve el servicio. Incluso si selecciono Argentina, la app bancaria sigue comunicándose a través de la infraestructura del VPN en lugar de usar directamente mi conexión móvil o Wi-Fi local.
Lo que conviene tener en cuenta
- Los bancos argentinos ya utilizan señales relacionadas con ubicación, dispositivo y contexto de acceso como parte de su operativa de seguridad. BBVA Argentina, por ejemplo, mantiene procedimientos específicos para operar desde el exterior, activar el token fuera del país y avisar de viajes. ( Reddit )
- Android permite que una aplicación VPN incluya unas apps en el túnel y deje otras fuera. ( Android Developers )
- Tampoco tenía que encontrar una IP de VPN que casualmente le gustara al banco.
Cambiar de servidor no es lo mismo que sacar al banco del túnel
Una conexión VPN cambia la IP que ve el servicio. Incluso si selecciono Argentina, la app bancaria sigue comunicándose a través de la infraestructura del VPN en lugar de usar directamente mi conexión móvil o Wi-Fi local.
Para una aplicación financiera, esa diferencia puede importar.
Los bancos argentinos ya utilizan señales relacionadas con ubicación, dispositivo y contexto de acceso como parte de su operativa de seguridad. BBVA Argentina, por ejemplo, mantiene procedimientos específicos para operar desde el exterior, activar el token fuera del país y avisar de viajes. (Reddit)
Así que dejé de cambiar servidores.
Yo ya estaba en Argentina.
Tenía una conexión argentina.
Lo lógico era dejar que el banco utilizara esa conexión y mantener el VPN únicamente donde sí lo necesitaba.
Eso es precisamente lo que permite el split tunneling.
En Android, la idea es bastante simple
Android permite que una aplicación VPN incluya unas apps en el túnel y deje otras fuera. (Android Developers)
En mi caso, la regla que quería era fácil de expresar:
banco → conexión normal
resto de aplicaciones seleccionadas → VPN
No tenía que apagar todo el túnel para hacer una transferencia.
Tampoco tenía que encontrar una IP de VPN que casualmente le gustara al banco.
Solo necesitaba separar el tráfico.
Una vez entendido eso, probé primero la solución más convencional.
Con un proveedor grande funcionó, pero tuve que configurar la excepción
Abrí un VPN conocido con split tunneling para Android.
NordVPN, por ejemplo, permite excluir aplicaciones concretas del túnel. (NordVPN)
Entré en Ajustes.
Busqué Split tunneling.
Localicé la aplicación bancaria.
La añadí a la lista de exclusión.
Reconecté.
Volví al banco.
Esta vez abrió.
El saldo apareció.
Entré en transferencias y terminé la operación.
Con eso quedó claro que el problema no requería otro servidor.
Requería otra ruta para una sola aplicación.
Y el split tunneling manual cumplía perfectamente esa función.
Sin embargo, mientras terminaba la transferencia, me di cuenta de que había convertido una necesidad bastante cotidiana en una pequeña tarea de administración: localizar la función, buscar la app y decidir qué debía quedar dentro o fuera.
No era difícil.
Pero quería ver si podía reducirlo todavía más.
La aplicación pequeña me hizo pensar en “banca local”, no en reglas de red
En el teléfono también tenía OnlydogVPN↗ de las pruebas de este artículo.
La diferencia apareció en cómo planteaba la misma decisión.
En lugar de empezar pensando qué aplicación debía excluir técnicamente, utilicé la opción orientada a servicios financieros locales: la app bancaria salía por la conexión argentina normal mientras el resto del tráfico seleccionado seguía utilizando el VPN. (OnlydogVPN)
Abrí el banco.
Entró.
Consulté el saldo.
Hice una operación pequeña.
Confirmada.
Después abrí otra aplicación que seguía bajo el VPN.
El túnel continuaba activo.
Eso era exactamente lo que había querido desde el principio: no obligar al banco a pasar por el VPN y, al mismo tiempo, no apagar la protección para todo el teléfono.
No podía observar las reglas antifraude internas que utilizaba cada entidad ni saber qué señal concreta había provocado el rechazo inicial.
Pero para decidir qué configuración me servía no necesitaba saberlo.
Banco dentro del túnel: problema.
Banco por la conexión local: acceso normal.
La solución estaba delante de mí.
La diferencia estaba en quién tenía que pensar como técnico
Las dos opciones resolvían el mismo problema.
Con el proveedor grande, yo creaba manualmente la excepción.
Con la aplicación pequeña, partía de la situación que quería resolver.
Esa diferencia parece menor con una sola app bancaria.
Empieza a notarse cuando en el teléfono aparecen varias:
el banco principal,
una segunda entidad,
una billetera,
una app de tarjeta.
Yo no quería pensar cada vez en qué servidor argentino utilizar ni convertir el menú de split tunneling en una lista que tuviera que revisar constantemente.
Mi intención era mucho más sencilla:
los servicios financieros locales deben utilizar mi conexión local.
Cuando la interfaz refleja esa intención, el split tunneling deja de parecer una función para usuarios avanzados y empieza a parecer algo bastante normal.
Apagar el VPN también funciona, hasta que se me olvida volver a encenderlo
Antes de configurar exclusiones, mi rutina era esta:
apagar VPN,
abrir banco,
hacer la transferencia,
cerrar banco,
volver a activar VPN.
Técnicamente resolvía el problema.
El punto débil era yo.
Bastaba una llamada, una notificación o salir con prisa para olvidar el último paso.
Después seguía navegando pensando que el túnel estaba activo cuando ya no lo estaba.
Con split tunneling, esa decisión se toma una vez.
La banca queda fuera.
El resto puede continuar dentro.
No tengo que elegir entre «el banco funciona» y «mantengo el VPN activo».
Puedo tener las dos cosas.
Y ese terminó siendo el criterio principal de toda la prueba.
El cambio de Wi-Fi a móvil confirmó que la configuración tenía sentido
Más tarde salí de la cafetería.
El teléfono perdió el Wi-Fi y pasó a datos móviles.
Las aplicaciones que utilizaban el VPN recuperaron su conexión.
La aplicación bancaria siguió utilizando la ruta local.
No tuve que volver al menú ni rehacer la excepción.
Ese momento fue pequeño, pero hizo que mantuviera la configuración.
Porque así es como realmente uso el teléfono en Argentina.
Casa.
Cafetería.
Datos móviles.
Hotel.
Oficina.
La red cambia varias veces al día.
La regla importante no debería cambiar con ella.
El banco sigue fuera del VPN.
El resto del tráfico que quiero proteger sigue dentro.
Entonces, ¿qué VPN elegiría para excluir apps bancarias en Argentina?
Si ya utilizas un proveedor grande con split tunneling en Android, probablemente no necesitas cambiar solo por esta función. NordVPN y otros servicios establecidos permiten excluir aplicaciones individualmente. (NordVPN)
Para quien disfruta teniendo control detallado, esa solución manual funciona bien.
Yo terminé prefiriendo otro enfoque.
No quería encontrar un servidor que hiciera parecer «normal» el tráfico bancario.
Quería que el banco no pasara por el VPN en primer lugar.
OnlydogVPN tiene menos ubicaciones, una trayectoria pública más corta y menos reseñas independientes que los grandes proveedores.
Para este problema, ninguna de esas diferencias era decisiva.
No necesitaba más países.
Necesitaba una separación más sencilla entre dos tipos de tráfico.
La primera solución me permitió construir esa separación manualmente.
La segunda la acercó mucho más a la forma en que yo pensaba el problema: banca argentina por la conexión argentina; el resto, por el túnel cuando corresponde.
Por eso, para usar aplicaciones bancarias en Argentina sin apagar el VPN de todo el teléfono, mi criterio terminó siendo bastante simple:
el mejor split tunneling no es el que intenta hacer pasar al banco por un servidor más convincente, sino el que sabe dejarlo fuera.
Respuestas rápidas
¿Qué hay detrás de «Cambiar de servidor no es lo mismo que sacar al banco del túnel»?
Una conexión VPN cambia la IP que ve el servicio. Incluso si selecciono Argentina, la app bancaria sigue comunicándose a través de la infraestructura del VPN en lugar de usar directamente mi conexión móvil o Wi-Fi local.
¿Qué cambia para alguien en la misma situación?
Los bancos argentinos ya utilizan señales relacionadas con ubicación, dispositivo y contexto de acceso como parte de su operativa de seguridad. BBVA Argentina, por ejemplo, mantiene procedimientos específicos para operar desde el exterior, activar el token fuera del país y avisar de viajes. ( Reddit )
¿Qué hay detrás de «En Android, la idea es bastante simple»?
Android permite que una aplicación VPN incluya unas apps en el túnel y deje otras fuera. ( Android Developers )
¿Qué conviene tener en cuenta antes de la siguiente prueba?
Tampoco tenía que encontrar una IP de VPN que casualmente le gustara al banco.