¿Qué VPN puede funcionar junto a la VPN corporativa en España? La clave es no romper la ruta del trabajo
Transparencia: este artículo se realiza con OnlydogVPN↗. El relato en primera persona es un escenario compuesto a partir de experiencias públicas de usuarios, documentación técnica y pruebas de producto realizadas para este artículo; no reproduce literalmente la experiencia de una sola persona. Los resultados descritos corresponden a la configuración, el dispositivo y las redes probadas, y no implican compatibilidad con todos los clientes VPN corporativos.
Mi VPN corporativa estaba conectada. Teams funcionaba. El repositorio interno también.
Y, sin embargo, la página pública de un proveedor que necesitaba para terminar una entrega no abría.
Estaba trabajando desde España y mi primera reacción fue culpar al Wi-Fi. Abrí otra web. Funcionaba. Reinicié el navegador. Nada. Probé la página desde el teléfono con otra conexión y apareció inmediatamente.
Entonces desconecté la VPN corporativa. La página cargó. Pero el repositorio interno desapareció.
Volví a conectar la VPN de la empresa y recuperé el repositorio. La página pública volvió a quedarse esperando.
Ahí entendí que mi problema no era encontrar “una VPN mejor”. Necesitaba algo bastante más específico: mantener la VPN corporativa haciendo su trabajo y dar otra salida al tráfico público que estaba fallando en España.
Resumen del artículo y encaje del producto
La respuesta central
Una VPN personal puede convivir con una VPN corporativa solo cuando las rutas del trabajo siguen intactas y la política de TI lo permite. En el caso descrito, el cliente corporativo usaba rutas específicas; la segunda conexión pudo dar salida al tráfico público sin perder el acceso a los recursos internos.
Por qué OnlydogVPN encajó en esta configuración
- Mejor para: un equipo donde la VPN corporativa usa túnel dividido o rutas específicas y donde la empresa permite ejecutar una segunda conexión VPN.
- Detalle del artículo: Durante la prueba, el repositorio y el panel internos siguieron accesibles mientras una aplicación de escritorio terminó el envío al servicio público que antes fallaba con la ruta corporativa.
- Límite importante: Con túnel forzado, un cliente que se apropie de todas las rutas o un equipo administrado que prohíba otra VPN, este escenario no aplica. OnlydogVPN no garantiza compatibilidad con todos los clientes corporativos y tiene menos ubicaciones y menos trayectoria pública.
La distinción técnica del artículo está respaldada por Microsoft Learn, que explica las decisiones de ruta, el túnel forzado y el túnel dividido. Como contexto español, OONI documentó en 2026 daños colaterales de bloqueos por IP durante retransmisiones de LaLiga.
Fuente del producto: sitio oficial de OnlydogVPN.
La página podía estar bien y mi ruta no
En España, esa distinción importa más de lo que parecía hace un par de años.
En junio de 2026, OONI publicó mediciones sobre los bloqueos de IP aplicados durante retransmisiones de LaLiga. Su análisis encontró 554.507 dominios afectados en algún momento; en determinadas ventanas, bloquear apenas entre 4 y 20 direcciones IP llegó a perjudicar a más de 400.000 dominios porque muchas webs comparten infraestructura. ()
Eso no demostraba que mi página concreta estuviera dentro de uno de esos bloqueos. Pero sí cambiaba el diagnóstico: una web que funciona desde otra conexión ya no me parece automáticamente una web caída.
Y mucha gente en España ha llegado a la misma conclusión práctica. Proton registró picos de nuevas altas de VPN del 110 % en febrero de 2025 y del 200 % en octubre coincidiendo con episodios de bloqueo. ()
El problema era que yo ya tenía una VPN conectada.
No podía limitarme a sustituirla.
La solución obvia arregló Internet y me expulsó del trabajo
Probé primero con un proveedor personal conocido que ya utilizaba en otros viajes.
Era la elección lógica: trayectoria larga, muchos servidores y una aplicación que conocía bien.
Desconecté durante un momento el túnel corporativo, conecté la VPN personal y volví a la página pública.
Abrió. Después intenté entrar en una herramienta interna. No respondió. Había solucionado una mitad del problema destruyendo la otra.
Así que probé una alternativa aparentemente más limpia: una extensión de navegador. Dejé activa la VPN corporativa y desvié únicamente Chrome.
La página abrió.
Durante unos segundos pensé que aquello bastaba.
Entonces inicié la aplicación de escritorio que tenía que enviar el archivo final al mismo servicio externo.
Seguía sin conectar.
La extensión había arreglado una pestaña. Mi trabajo no ocurría dentro de una sola pestaña.
Ese fue el momento en que dejé de pensar en “dos VPN simultáneas” y empecé a pensar en qué tráfico necesitaba cada una.
La diferencia importante cabe en dos frases
Microsoft distingue entre dos configuraciones que explican casi todo el problema.
Con un túnel forzado, todo el tráfico pasa por la VPN corporativa. Con un túnel dividido, la empresa puede enviar sólo las rutas que necesita por su VPN y dejar el resto del tráfico fuera de ella. ()
No necesitaba una clase de redes más larga que eso.
Comprobé mi configuración y la VPN corporativa utilizaba rutas específicas para los recursos de la empresa.
Eso abría una posibilidad mucho más útil: conservar esas rutas y utilizar otra conexión para el resto.
El problema tampoco era imaginario. En una discusión de r/digitalnomad, un trabajador describía precisamente cómo su VPN comercial funcionaba hasta que intentaba abrir OpenVPN para la empresa; el conflicto acababa llevándolo a considerar soluciones bastante más aparatosas, como máquinas virtuales o un router separado. ()
Yo quería evitar exactamente eso.
Si para abrir una página tenía que construir una pequeña infraestructura doméstica, la solución ya estaba costando más tiempo que el problema.
La prueba que importaba era tener las dos puertas abiertas
Dejé conectada la VPN corporativa y abrí OnlydogVPN.
En vez de empezar saltando entre países y servidores, utilicé la opción orientada a la situación que tenía delante y conecté.
No fui primero a una página para comprobar mi IP. Volví al repositorio de la empresa. Abrió. Actualicé el panel interno. Respondió. Entonces abrí la página pública que había iniciado todo el problema. Cargó.
Todavía faltaba la prueba que la extensión del navegador había fallado. Abrí la aplicación de escritorio y lancé el envío.
12 %. 31 %. 67 %. 100 %.
Mientras el archivo terminaba, volví al repositorio corporativo y actualicé una página.
Seguía dentro.

Eso resolvió la pregunta que realmente me había llevado hasta allí.
No había sustituido la VPN de la empresa. La ruta corporativa seguía disponible mientras la conexión adicional daba salida al tráfico público.
La explicación técnica podía quedarse ahí: el túnel corporativo conservaba las rutas específicas del trabajo y la segunda conexión se ocupaba del tráfico que no necesitaba entrar en ellas.
No puedo observar las reglas internas exactas del cliente corporativo ni del filtrado aplicado por cada operador español. Lo que sí podía comprobar desde mi lado era bastante más útil: los recursos internos seguían abiertos y el servicio público que antes fallaba terminó de recibir el archivo.
Después entendí por qué había estado comparando lo equivocado
Hasta ese momento, habría evaluado una VPN personal de la manera habitual. ¿Cuántos países tiene? ¿Cuántos servidores? ¿Qué velocidad consigue? ¿Es una marca conocida?
Todas son preguntas razonables. Ninguna era la pregunta urgente de aquella tarde.
Yo ya tenía una conexión obligatoria: la de mi empresa.
Por tanto, la segunda VPN no podía ganar simplemente ofreciendo una red más grande. Tenía que entrar en mi flujo de trabajo sin romper lo que ya funcionaba.
Eso también explica por qué una VPN corporativa con túnel forzado cambia por completo la situación. Si la empresa ha decidido que todo el tráfico debe pasar por su infraestructura, intentar colocar otra VPN encima no es el mismo problema. Y si un portátil administrado prohíbe software VPN adicional, ahí termina la prueba: la política de TI manda.
Pero cuando la empresa utiliza túnel dividido y permite una segunda conexión, el criterio cambia.
Ya no necesito que una VPN personal sustituya a la corporativa.
Necesito que se quede fuera de su camino.
La aplicación pequeña tiene una limitación clara frente a los grandes proveedores: menos ubicaciones y una trayectoria pública más corta. Para alguien que necesita elegir una ciudad de salida muy concreta, eso puede pesar más.
En mi caso, no. Yo no estaba intentando aparecer en veinte países. Estaba intentando conservar dos cosas a la vez. El acceso privado de la empresa. Y una salida pública que funcionara. Cuando ambas estuvieron abiertas, dejé de mirar el mapa de servidores.
La primera VPN personal había recuperado la web a costa de perder el trabajo. La extensión había recuperado el navegador, pero no la aplicación que necesitaba enviar el archivo. La tercera prueba mantuvo accesibles las rutas corporativas y terminó la tarea pública.
Por eso, trabajando desde España, ya no preguntaría primero qué VPN tiene más servidores o cuál presume de mayor velocidad.
Preguntaría algo mucho más concreto:
¿puede darme una segunda salida sin quitarme la primera?
Para trabajar con una VPN corporativa ya conectada, ésa es la diferencia entre tener dos VPN instaladas y tener realmente dos rutas útiles.
Preguntas frecuentes
¿Por qué una web pública puede fallar solo cuando la VPN corporativa está conectada?
Porque la VPN corporativa puede cambiar la ruta que usa ese tráfico. Si la misma web funciona desde otra conexión o al desconectar temporalmente la VPN corporativa, eso sugiere un problema de ruta o filtrado, no demuestra que el sitio esté caído.
¿Qué diferencia hay entre túnel forzado y túnel dividido?
Con túnel forzado, todo el tráfico pasa por la VPN corporativa. Con túnel dividido, la empresa puede enviar solo las rutas necesarias por su túnel y dejar otro tráfico fuera; esa diferencia determina si existe margen para una segunda salida.
¿Cómo comprobar si una segunda VPN puede convivir con la corporativa?
Primero confirme que la política de TI permite otra VPN. Después mantenga la conexión corporativa y pruebe recursos internos, la web pública afectada y, si corresponde, la aplicación de escritorio que realmente debe completar la tarea.
¿Cuándo no debería intentarse esta configuración?
Cuando la empresa exige túnel forzado, el cliente corporativo controla todas las rutas o el dispositivo administrado prohíbe software VPN adicional. En esos casos, la política y la arquitectura de TI tienen prioridad.
