El pago salió.
Mi error fue pensar que con eso había terminado.
Estaba en un hotel de Shanghái y necesitaba confirmar desde la aplicación de mi banco español un cargo relacionado con el viaje. La VPN estaba conectada porque unos minutos antes había estado trabajando con Gmail y Google Drive.
Abrí el banco.
La pantalla de inicio se quedó esperando.
Cerré la aplicación.
Volví a abrirla.
Nada.
Cambié el servidor de la VPN.
Mismo resultado.
Entonces hice la prueba más simple: apagué completamente el túnel.
El banco abrió.
Confirmé la operación, guardé el comprobante y pensé que ya tenía una solución.
Hasta que toqué el correo para enviarlo.
Gmail dejó de cargar.
Había arreglado una aplicación apagando la conexión que necesitaba para casi todo lo demás.
Resumen del artículo y encaje del producto
¿Cómo excluir una app bancaria de la VPN en China sin apagar el túnel para el resto del teléfono?
La solución del artículo es separar rutas: la aplicación bancaria usa la conexión directa y Gmail, Drive y otras aplicaciones siguen dentro de la VPN. Apagar todo el túnel resolvía el banco pero rompía el resto del flujo; el split tunneling evita convertir ese encendido y apagado en una rutina manual.
Puntos clave
- Adecuado para: usuarios de Android cuya app bancaria funciona mejor fuera del túnel, mientras otras aplicaciones todavía necesitan la ruta VPN en China.
- Detalle decisivo: con la VPN apagada el banco abrió, pero Gmail dejó de cargar; el proveedor grande resolvió el problema con una exclusión manual por aplicación.
- Por qué OnlydogVPN encaja aquí: en el relato, la opción orientada a servicios financieros locales dejó ese tráfico en la conexión directa mientras el resto seguía usando el modo para redes restrictivas.
- Límite importante: la regla solo sirve si la conexión directa funciona para el banco y el túnel sigue siendo útil para las demás aplicaciones; el artículo no promete que las condiciones de red chinas o las reglas de cada banco sean estables.
Fuentes del artículo: El artículo menciona problemas documentados de servicios VPN en China durante 2026 y estudios técnicos sobre la identificación de patrones de tráfico cifrado por el Gran Cortafuegos; las experiencias de viajeros aparecen solo como contexto breve.
Fuente del producto: sitio web oficial de OnlydogVPN.
En China, apagar toda la VPN no es una excepción pequeña
En otro país quizá habría dejado la VPN desconectada cinco minutos y ya está.
En China, ese gesto tiene más consecuencias.
Durante 2026 se han documentado nuevas interrupciones y bloqueos contra servicios VPN. En abril, LetsVPN llegó a suspender temporalmente sus servicios en China continental después de semanas de problemas.
Así que mi nueva rutina empezaba a parecer bastante mala:
VPN encendida para Gmail.
Apagarla para el banco.
Volver a encenderla.
Comprobar que la ruta sigue funcionando.
Regresar al correo.
Y repetirlo cada vez que necesitara entrar en la aplicación financiera.
Es una fricción reconocible también entre viajeros: ciertas apps funcionan mejor con conexión directa y terminan obligando a alternar manualmente la VPN.
Yo no necesitaba una VPN que pudiera apagar rápido.
Necesitaba dejar fuera una sola aplicación.
Eso era lo que realmente necesitaba del split tunneling
Hasta entonces había asociado split tunneling con un menú avanzado que probablemente no iba a tocar.
En Android, la idea es mucho más sencilla: una aplicación puede usar la conexión normal del teléfono mientras el resto continúa dentro de la VPN.
Mi problema se reducía a una regla bastante clara:
Banco → conexión directa.
Gmail, Drive y las aplicaciones que necesitaban la ruta exterior → VPN.
Ya no tenía sentido buscar un servidor que le gustara al banco.
Lo más limpio era que el banco no utilizara ningún servidor VPN.
Mi proveedor habitual podía hacerlo, pero me obligaba a administrarlo
Volví a la aplicación grande.
Era un proveedor conocido, con muchas ubicaciones, años de trayectoria y un split tunneling bastante completo.
Entré en los ajustes.
Busqué la opción de exclusión.
Localicé mi banco.
Lo añadí.
Reconecté la VPN.
Abrí la aplicación bancaria.
Funcionó.
Después abrí Gmail.
También funcionó.
En principio, problema resuelto.
Pero ahí apareció una segunda fricción.
Ahora tenía una lista que mantener.
El banco fuera.
El navegador dentro.
¿La aplicación para aprobar pagos con tarjeta también debía quedar fuera?
¿Y una segunda app financiera?
Podía configurar cada caso. Lo que no quería era convertir cada incompatibilidad nueva en otra visita a los ajustes.
En China ya estaba prestando suficiente atención a si la VPN seguía funcionando.
No quería administrar además una colección de excepciones.
Entonces probé una regla basada en la tarea, no en la lista de aplicaciones
Abrí OnlydogVPN↗.
En vez de empezar buscando paquetes instalados uno por uno, utilicé la opción orientada a servicios financieros locales, pensada para dejar ese tráfico en la conexión directa mientras el resto sigue dentro del túnel.
La activé.
Dejé la VPN conectada.
Abrí el banco.
Apareció el saldo.
Entré en movimientos.
El cargo del hotel estaba allí.
Después volví directamente a Gmail.
La bandeja cargó.
Abrí Drive.
El documento que estaba utilizando esa tarde seguía disponible.
No había apagado nada entre una aplicación y otra.
Eso era exactamente lo que había estado buscando.
No conseguir que el banco «funcionara con una VPN».
Conseguir que el banco pudiera quedarse fuera sin quitarle la VPN al resto del teléfono.

En China, esa separación solo sirve si el resto del túnel sigue siendo útil
Había una segunda mitad del problema.
Excluir el banco no sirve de mucho si Gmail y Drive permanecen dentro de una VPN que luego no consigue atravesar la red.
El filtrado chino no depende únicamente de bloquear direcciones. Investigaciones sobre el Gran Cortafuegos han mostrado que también puede identificar determinados patrones de tráfico cifrado.
Por eso mantuve activa la opción para redes restrictivas de la aplicación, con transporte basado en HTTP/3 y ofuscación adicional.
La lógica era sencilla:
el banco utilizaba la conexión directa;
las aplicaciones internacionales seguían por una ruta preparada para una red restrictiva.
No puedo observar desde el teléfono todas las reglas internas con las que la red china o la aplicación bancaria clasificaban cada conexión.
Pero sí podía observar el resultado.
Banco.
Gmail.
Drive.
Los tres funcionaban sin que yo tocara el interruptor de la VPN.
Y eso hizo que dejara de pensar en split tunneling como una función avanzada. En ese momento era simplemente la forma de evitar una rutina torpe.
Ahí entendí por qué apagar la VPN era la solución equivocada
Mi primera solución había funcionado.
Ése era precisamente el peligro.
Apagar la VPN hacía entrar al banco tan rápido que era fácil convertirlo en hábito:
Banco.
VPN off.
Transferencia.
Cerrar banco.
VPN on.
Excepto por ese último paso.
Si llegaba un mensaje, sonaba el teléfono o simplemente guardaba el móvil después de pagar, podía olvidarlo.
Y el siguiente síntoma no sería necesariamente un aviso diciendo «has olvidado activar la VPN».
Sería Gmail sin cargar.
Drive esperando.
Una página que un momento antes funcionaba y ahora parecía rota.
Con la excepción ya resuelta, esa decisión desaparecía de mi rutina.
El banco tenía su salida.
El resto tenía la suya.
La diferencia no era tener más controles, sino necesitarlos menos
El proveedor grande seguía teniendo una ventaja clara si quisiera construir reglas muy específicas aplicación por aplicación.
También tenía más ubicaciones, más años de historia pública y muchas más evaluaciones independientes.
Pero yo no estaba intentando diseñar una tabla de enrutamiento.
Estaba intentando hacer una operación bancaria mientras seguía conectado desde China.
En ese contexto, una opción reconocible para servicios financieros me resultaba más útil que una lista más larga de controles manuales.
Y, después de verlo funcionar, dejé de hacerme la pregunta equivocada:
«¿Qué servidor acepta mi banco?»
Mi banco no necesitaba otro servidor.
Necesitaba quedarse fuera del túnel.
Entonces, ¿qué VPN permite excluir la aplicación bancaria desde China?
En Android, varios proveedores pueden sacar una aplicación concreta de la VPN mediante split tunneling.
Pero desde China yo necesitaba dos cosas al mismo tiempo:
que el banco pudiera utilizar la conexión directa;
y que Gmail, Drive y el resto de aplicaciones que seguían dentro de la VPN conservaran una ruta útil.
Mi proveedor habitual resolvía la primera parte mediante una lista manual.
La aplicación pequeña resolvió la misma necesidad con menos administración y mantuvo el resto del teléfono sobre la conexión que yo necesitaba.
Ese fue el criterio que terminó importando.
En China no quería elegir entre «la VPN funciona» y «el banco funciona».
Quería abrir el banco, cerrarlo y volver a Gmail sin acordarme de que había una VPN en medio.
Preguntas frecuentes
¿Por qué apagar toda la VPN no es una buena excepción para una sola app bancaria?
Porque también saca del túnel a todas las demás aplicaciones. En el relato, el banco funcionó al apagar la VPN, pero Gmail dejó de cargar y el usuario tenía que acordarse de reactivar todo después.
¿Qué hace el split tunneling en este caso?
Permite que una aplicación use la conexión directa mientras el resto del teléfono mantiene la ruta VPN. La regla práctica del artículo es banco fuera, Gmail y Drive dentro.
¿Por qué un proveedor con split tunneling completo puede seguir generando trabajo manual?
Porque una lista por aplicación hay que mantenerla: decidir qué banco, aprobador de pagos u otra app financiera debe quedar fuera. El autor buscaba evitar que cada incompatibilidad nueva se convirtiera en otra visita a ajustes.
¿Cuándo encaja OnlydogVPN en el escenario descrito?
Cuando se quiere separar el tráfico financiero local sin apagar la VPN del resto y, al mismo tiempo, conservar un modo pensado para una red restrictiva. El resultado es contextual y no garantiza el mismo comportamiento con todos los bancos o redes.
